Una de las primeras cosas que más me llamó la atención cuando llegué a la gran ciudad (además de las largas colas en algunos cajeros), fue el hecho de que tanta gente fuera con los cascos puestos en el metro, por la calle, en el autobús…No había a quién saludar, cada uno iba a su aire, sin preocuparse por los demás, cada uno cantando la canción que sonara en sus cascos. Ahora ya no te hace falta ir a la gran ciudad para ver este fenómeno, en cualquier sitio puede verse. Si no llevas tú la música puesta, también puedes escuchar la que lleva el del coche de al lado, o la de las grandes superficies.

Desde luego, hay gente que es muy adicta y así lo demuestra un estudio de Oi2 según el cuál, el 70% de los encuestados escucha música u oye la radio mientras trabaja. 

Al parecer, ya sea para estar informado de la actualidad periodística, para desconectar del ruido de la oficina, para concentrarse en sus tareas, o incluso para mantenerse activo y realizar el trabajo enérgicamente, ésta es una opción bastante popular entre los españoles ya que sólo un 30% declara no hacerlo nunca. Por el contrario, un 37% alega escuchar música en algunas ocasiones y un 33% de la población asegura hacerlo siempre o de forma habitual.

De hecho, se han hecho muchos estudios al respecto, y según los expertos, entre las ventajas de escuchar música mientras se trabaja, se encuentran: la de aumenta ligeramente el ritmo cardíaco y la tensión arterial liberando adrenalina, lo que da da un acelerón al ritmo de trabajo o combate el aburrimiento; mejora el humor; puede llegar a mejorar la concentración; reduce el estrés, ayuda a paliar otros ruidos no deseables como el tráfico o las conversaciones de los compañeros y aumenta la creatividad porque ésta y el sentido musical se sitúan en las mismas zonas cerebrales.

Claro que no todo son ventajas, en algunos casos, es más contraproducente que ventajoso, ya que escuchar música funciona como un estímulo más al cual el cerebro debe prestarle atención y procesar muchas actividades a la vez puede precipitar la sensación de estrés y ansiedad, puede disminuir la atención en el trabajo y la concentración, por lo que las tareas que exigen una concentración fuerte se realizan mejor sin música. Además, si la música que se está escuchando es contraria al gusto del oyente, puede generar tensión e irritación.

En algunas ocasiones, ya sea por el tipo de profesión o por las condiciones establecidas en el lugar de trabajo, no es posible escuchar música o la radio mientras se trabaja. En este último caso, según los datos revelados por el sondeo, a cuatro de cada diez españoles no les está permitido escuchar música mientras trabajan.

¿Te dejan escuchar música u oír la radio en tu trabajo? ¿Crees que tiene más ventajas o inconvenientes?