Hay miles y miles de sillas diferentes: sillas de comedor, sillas de cocina, de oficina, de salón, incluso el otro día mi madre me dijo que necesitaba una silla para coser (¿también existen sillas específicas para eso?). Varios estudios afirman que disponer de dos asientos diferentes según la actividad que se esté realizando, fomentan y aumentan la productividad del empleado, al mismo tiempo que incrementan la creatividad, que, en muchos trabajos, es básico para desempeñar bien su labor profesional. Desde Ofiprix confirman esta teoría:

Si el empleado está siempre en el mismo espacio, por lógica, realizará su trabajo también de forma rutinaria. Es esencial, que cambie de lugar y de posición. Esto ayudará a la creatividad.

Pero si además de la creatividad y la productividad nos centramos en la salud, hace poco publicábamos un artículo de cómo tener una oficina más saludable. Hoy, concretamente,  me quiero centrar en la silla. ¿Por qué en la silla? Pues resulta que he ido al médico por dolores lumbares y me ha dicho que pueden venir provocados, entre otras cosas, por la silla que uso para trabajar, así que como no quiero que podáis tener este tipo de problemas, os voy a dejar unos consejos que nos dan desde Riesgoslaborales para una correcta elección de la misma:

¿Crees que es importante tener una silla adecuada en tu puesto de trabajo? ¿Tú la tienes?