Cuando sales de trabajar, ¿tienes que ir a recoger a los niños, llevarlos a clases extraescolares, ir a la compra o planchar? ó,  ¿eres de esos afortunados que puede tumbarse tranquilamente en el sofá, irse a tomar unas cañas o simplemente hacer lo que te apetezca?

Un estudio de la Universidad de California de Sur ha investigado a 30 familias de clase media en las que había al menos un menor de entre 8 y 10 años. Las familias fueron supervisados ​​por un investigador dentro de su hogar. Se registró dónde estaba cada uno y las actividades que realizaban por las mañanas y después de trabajar durante una semana. También midieron los niveles de cortisol (hormona que se libera como respuesta al estrés) de las parejas.

Los resultados sugieren que la forma en que el marido pasa el tiempo cuando llega a casa después del trabajo puede afectar a los niveles de la hormona del estrés de su mujer y viceversa. El estudio también demuestra que las mujeres tienen más dificultades para relajarse del estrés relacionado con el trabajo que los hombres, lo que pone en mayor riesgo de problemas de salud.

Estas son las conclusiones más importantes a las que llegaron:

Como conclusión, el estudio cree que seguimos influenciados por los roles de género, en los que la mujer hace más tareas domésticas que el hombre. Pero ahora el estudio apunta más a una razón de salud, tanto emocional como intelectual. Además, las mujeres se sentirán más satisfechas en su matrimonio cuando hay más condiciones de igualdad dentro del mismo.

 ¿Crees que sigue habiendo desigualdades en las tareas domésticas?