El origen de la bolsa fue el de encontrar formulas de financiación sin depender del crédito bancario, de este modo un accionista ponía dinero en la compañía a cambio de una porción de propiedad que le garantizaba una parte de los beneficios (dividendo) pero lo cierto es que en la actualidad, aunque cuando una empresa sale a bolsa lo hace por el mismo motivo, el que compra las acciones lo que suele esperar es poder venderlas a un precio superior. Es algo tan obvio que en la última gran salida bursátil española, la de Bankia, en las sucursales el principal argumento que usaron los comerciales para convencer a los posibles compradores fue el de la gran revalorización que iban a tener los títulos siendo mínimas las referencias a posibles dividendos. Es más, muchas compañías ni siquiera pagan dividendos y no por eso se han quedado sin accionistas. Comprar para vender más caro es exactamente lo mismo que vender para intentar comprar más barato, sólo que esto último suele ser mucho más complicado y además está prohibido en España hace una semana.

Cuando se prohíben las “posiciones cortas” siempre se argumenta que está mal que alguien venda algo que no tiene pero no es cierto ya que la operativa en España consiste en pagar para tomar unas acciones en préstamo y venderlas, que es exactamente lo mismo que el que no tiene dinero pero pide un crédito y compra acciones y luego las pignora para comprar más, algo tan antiguo que ya arruinó a muchos inversores en la crisis del ´29 y que hizo millonario en España a Ram Bhavnani no hace tanto. Pero comprar sin dinero y vender sin acciones son formas de especulación que no suelen tener el gran peso en los mercados que en la actualidad tienen los derivados, de ahí que el viernes pasado se prohibiera incluso aumentar posiciones bajistas en futuros y opciones. ¿Se consiguió frenar la especulación? No, ese mismo día –además de la confusión–  creció la especulación, sólo que para el otro lado…y por supuesto el impacto, además de limitado, fue injusto ya que los futuros también son un instrumento de cobertura para inversores. Por ejemplo, un gestor de un fondo de pensiones que invierte en renta variable lo que hace si cree que el mercado va a bajar es cubrirse de unas posibles pérdidas vendiendo futuros y descubrirse si piensa lo contrario como forma de gestionar sin tocar el patrimonio físico de los subscriptores, igual que alguien puede tener posiciones bajistas en BBVA sólo porque está cubriendo otras alcistas en Santander …

El caso es que todo este afán porque no baje la bolsa viene de la creencia de que si está cayendo es por culpa de los especuladores bajistas cuando lo cierto es que la bajada viene principalmente porque los grandes inversores están desinvirtiendo, y recomiendo leer los primeros párrafos de este artículo donde esto se corrobora. Pero es que además, a poco que estudiemos los últimos datos económicos mundiales y sus expectativas e incluso las declaraciones de, por ejemplo, el presidente del Banco Mundial, entendemos que lo raro sería que el precio de las acciones no bajaran ya que vamos por el cuarto año de crisis y algunos países empiezan claramente a empeorar sin haber salido aún de ella. Y en cuanto a la bolsa, la historia, incluso la más reciente, nos enseña que lo que hace daño a la economía no es la tendencia bajista de los precios sino todo lo contrario: la falsa ilusión de riqueza y confianza que generan cuando suben demasiado y se forman burbujas. ¿Dónde estaba el largo brazo del intervencionismo cuando se negociaban las Terras a 150€, el Ibex a 16 mil o las Metrovacesa por encima de 100€?  ¿No es absurdo que sólo se intervenga precisamente cuando la bolsa refleja por una vez la realidad de la economía y de sus expectativas como ahora cuando ambas son bajistas? ¿Y por qué por ejemplo Goldman puede apostar a la quiebra de un país, puede hundir otro vendiendo futuros del café o elevando los del maíz e incluso ralentizar la economía mundial subiendo el precio del crudo y sin embargo la gran preocupación de nuestras autoridades es que Juan Lanas venda 1 futuro del Ibex?

Pero no acaba ahí lo absurdo de esta peculiar ola “intervencionista”. Resulta que tenemos 5 países de la €zona que han emitido deuda pública para tener fondos suficientes y ese dinero se lo han aportado inversores privados que se quedaron con esos bonos en las subastas…pues bien, ahora resulta que otra institución pública, el BCE, les compra esa deuda pública a esos inversores privados con el dinero que hemos obtenido anteriormente de ellos. ¿Suena raro? Me explico mejor: en la actualidad España e Italia no tienen dinero y piden prestado emitiendo deuda y quien les da ese dinero lo recupera vendiendo esa deuda al BCE que es una institución pública de la que España e Italia son socios y aportan capital como el resto de los países de la €zona, que deben colocar su propia deuda pública (ya que tampoco disponen del suficiente capital) a inversores privados para poder comprar esa deuda pública emitida por Italia y España a otros inversores privados…es como el juego del tuya-mía: compran deuda española o italiana en Julio y se la venden a BCE –otra institución pública- en Agosto…haciendo ganar dinero al sector financiero privado y dejando las necesidades de liquidez públicas igual sólo que traspasadas de algunos estados a BCE.

Tras un viernes eufórico que maquilló los cierres semanales, la bolsa llevaba varias sesiones tranquila pero ayer de repente se impuso la tendencia bajista con toda su violencia -por los motivos ya comentados antes- habiéndose comportado el Ibex estos días en línea con otros índices que no tienen prohibiciones de cortos lo que demuestra su nulo efecto. Me preocupa más el mercado de deuda ya que está por ver si a estos intereses artificialmente más bajos gracias a BCE, los inversores van a querer comprar bonos españoles e italianos en septiembre cuando vuelvan las subastas ya que pueden pensar: ¿Para qué comprar un bono a 10 años al 5% si en el momento que deje de comprar BCE se puede ir por encima del 6%? Además, el gran problema es que Italia recientemente, y España hace más tiempo, han elaborado unos planes de recortes que intentan justificar esa ayuda financiera externa pero, ¿qué pasará si no funcionan? Porque en Grecia no funcionaron y lo “arreglaron” prestándoles aún más dinero…y en el país heleno sigue creciendo a marchas forzadas la tasa de paro y la deuda respecto al PIB (más por lo que baja el PIB que por lo que sube la deuda). ¿Qué ocurrirá si las finanzas italianas y españolas –algo posible aunque sólo sea por el mal contexto internacional- no mejoran a pesar de los miles de millones de euros que el BCE está invirtiendo en comprar deuda?

Datos y opiniones en la red.-