En líneas generales, la economía es bastante aburrida y si te metes a fondo con ella el grado de aburrimiento y complejidad que alcanza sólo se puede medir términos astronómicos. De ahí que muchas veces, lo más cometado del artículo del blog sea la foto que acompaña al mismo.

Así que como es verano y posiblemente estés leyendo este blog desde el trabajo para huir de algo más aburrido, he recopilado «10 cosas de economía de las que poder hablar cuando este verano alguien saque el tema de la crisis» para que puedas contarlas, sin aburrir al personal, mientras te tomas unas cañas con los amigos. Veamos hoy un par de ellas.

Paradoja del valor

También conocida como la paradoja del diamante y el agua, la paradoja del valor es la contradicción que supone el que, siendo el agua más útil que los diamantes, en términos de supervivencia, tengan mayor precio de mercado los diamantes. Se podría argumentar esto en base a que los diamantes escasean más que el agua y por lo tanto, la demanda es mayor que la oferta, con el consiguiente aumento de su precio. No obstante, considere el hecho de que menos del 1% del agua de la tierra es potable. Piense también en el hecho de que el acceso a agua potable limpia es uno de los peores problemas del mundo y que fallecen cada año dos millones de personas y se enferma medio millón por la falta de agua potable.

Esta paradoja posiblemente se pueda explicar utilizando la teoría subjetiva del valor, que dice que el valor se basa en los deseos y necesidades de una sociedad, en contraposición al valor inherente a un objeto. En los pases desarrollados, el agua potable no sólo es abundante, sino que es considerada como un derecho. Como no nos tenemos que preocupar por pagar el agua, gastamos nuestro dinero en cosas como diamantes, que no salen de nuestros grifos. Las personas en los países en desarrollo le dan mucho más valor al agua limpia.

Postulado Khazzoom-Brookes

Esta propuesta fue bautizada después de que el economista Daniel Khazzoom y Leonard Brookes, quienes argumentaban que una mayor eficiencia de la energía, paradójicamente, tiende a crear un aumento en el consumo de la misma. Se descubrió la veracidad de esta propuesta en la década de los noventa. ¿Cómo puede ser cierto? Wikipedia lo explica muy bien:

Una mayor eficiencia de la energía puede aumentar el consumo de tres formas. En primer lugar, una mayor eficiencia de la energía hace que el uso de la energía sea relativamente más barato, fomentando así un mayor uso de la misma. En Segundo lugar, una mayor eficiencia de la energía crea un mayor crecimiento económico, impulsando el uso de la energía en la economía en general. En tercer lugar, una mayor eficiencia en cualquier recursos de embotellamiento multiplica el uso de todas las tecnologías de compañía, productos y servicios que estaban restringidos por el embotellamiento.