Empiezo el artículo pidiendo disculpas al criticado, Martí Saballs, que seguro sabe mucho más que un servidor de economía. Todos los que escribimos nos equivocamos, o nuestras ideas no coinciden con las de otras personas.

En realidad las palabras del deputy chief editor de Expansión son un argumento para criticar la función de los medios de comunicación económica en toda esta crisis. Por interés o desconocimiento, muchas veces leo información distorsionada, parcial o inexacta en medios de comunicación de los que se espera la máxima independencia y calidad.

Si ya me cuesta entender que en un medio periodístico tradicional y generalista como El País o El Mundo la misma noticia sean diametralmente distinta, con la prensa económica no puedo. Una cosa es que haya columnas de opinión, en las que cada medio alaba a los suyos y a las políticas económicas de su ideología o tendencia, y otra es que las noticias estén impregnadas de política e intereses.

No sé si a los demás os pasa, pero yo leo Expansión y pienso que los socialistas son unos inútiles, después paso a CincoDías y la cosa cambia. La línea editorial de un periódico es una cosa, pero que en las propias noticias haya regusto a intereses me parece un flaco favor a la economía.

La prensa económica debería estar libre de injerencias políticas y de los poderosos; la economía es una disciplina social que usa el método científico para analizar la realidad y ofrecer soluciones. Después los políticos toman o no toman en cuenta las teorías propuestas, pero en este momento los economistas sólo ofrecen herramientas, no deciden.

A la prensa económica le deberíamos pedir exactamente lo mismo, una interpretación científica de los acontecimientos. Y la ciencia es independiente o no es ciencia.

Martí Saballs se expresa en un blog, que entiendo es un apartado de opinión de Expansión. Por lo tanto nada que criticarle en este aspecto. Y presupongo que es independiente del poder político y económico. Al menos lo pretende, ya que libres de toda influencia nadie está, y menos los directivos de prensa.

Uso su artículo a modo de ejemplo, pero no quiero particularizar el título del post en éste. No digo que haya mucha tontería en éste en particular. Pero ciertamente tendencioso, a mi modo de ver, sí que es:

Discrepo de las dos premisas:

La crisis económica que vivimos no se debe a que se hayan concedido hipotecas a los particulares que ahora no pagan. Lo primero porque si fuera así, a los que debería atacar el artículo es a los bancos, que son los que conceden financiación y a los que se exige la diligencia de un bonus argentarius.

Lo segundo porque aparte de la letal influencia en el sistema financiero mundial del empaquetamiento fraudulento de hipotecas subprime (que no de las propias subprime, que hubiese sido un problema exclusivo de la banca americana), ha sido la concesión indiscriminada de préstamos promotor lo que ha quebrado virtualmente a la banca nacional.

En el caso de la dación en pago, el riesgo moral se daría por los incentivos de las familias a devolver la casa en caso de no poder pagar la hipoteca; existirían incentivos a endeudarse por encima de lo prudente, ya que gran parte de las consecuencias negativas las traspasaría a la entidad con la devolución del inmueble. De todas formas la relevancia de este riesgo moral es discutible, como podemos ver en varios estudios sobre la incidencia real de insolvencia como motivo de la dación en pago.

Está claro que la dación en pago encarecerá las hipotecas y exigirá criterios de riesgo adecuados, pero la cuestión es la magnitud del aumento. Yo defiendo que los bancos no pueden aumentar los intereses por encima de la capacidad de endeudamiento de sus clientes potenciales, si quieren hacer negocio. Van a pedir mayores ahorros para este tipo de hipotecas, pero tampoco es malo y, en todo caso, las exigencias dependerán de las posibilidades reales de ahorro de los consumidores solventes.

Mucha tontería, hay en la prensa económica, no sólo por equivocaciones de bulto en conceptos económicos, que sería un error subsanable. El problema grave para mi es son las ideas que inculcan en los lectores. En el caso del artículo mencionado, uno entiende que los bancos van a subir los intereses por culpa de las familias que se han sobreendeudado y no pagan. Para mi, económicamente, el problema no es tal.

La opinión pública merece objetividad en la información. Suerte que la Red ofrece la posibilidad de informarse fuera de los círculos tradicionales. Leer la prensa económica es útil, pero después recomiendo interpretar las noticias en la blogosfera y demás medios más o menos independientes de Internet, como de hecho estáis haciendo ahora.