Hace un tiempo, en Actibva hicieron un par de artículos sobre errores financieros que no debes cometer, veamos brevemente cuáles eran:

Si bien, todos los consejos son de cajón, hay uno que muchas veces se sigue erróneamente ya que no se entiende del todo bien. La diversificación.

La diversificación es una técnica que reduce el riesgo asignando inversiones entre varios instrumentos financieros, sectores y otras categorías. Su objetivo es maximizar el rendimiento invirtiendo en distintas áreas que podrían reaccionar de forma distinta ante el mismo acontecimiento. La mayoría de inversores profesionales está de acuerdo en que, a pesar de que no ofrece garantías frente a pérdidas, la diversificación es el componente más importante de la consecución de objetivos financieros a largo plazo al tiempo que se minimizan los riesgos. A continuación analizamos si esto es verdad y cómo llevar a cabo la diversificación dentro de la propia cartera.

Distintos tipos de riesgo
Los inversores se enfrentan a dos tipos principales de riesgos al invertir:

Por qué deberías diversificar
Imaginemos que tienes una cartera formada únicamente por acciones de una aerolínea. Si se anuncia públicamente que los pilotos de la aerolínea van a ir a una huelga indefinida y que todos los vuelos están cancelados, los precios de la acción de la aerolínea caerán. Tu cartera experimentará un significativo descenso de su valor. Si, sin embargo, contrarrestas las acciones de la aerolínea con un par de acciones del ferrocarril, solo parte de tu cartera se vería afectada. De hecho, hay muchas posibilidades de que los precios de las acciones del ferrocarril suban en la medida en que los pasajeros decidan hacer uso del tren como alternativa forma de transporte.

Pero podrías diversificar incluso más porque hay muchos riesgos que afectan tanto al tren como a los aviones, debido a que cada uno está involucrado en el transporte. Un acontecimiento que reduzca cualquier forma de viajar daña a ambos tipos de compañías, los estadísticos dirían que las acciones del ferrocarril y de la aerolínea tienen una elevada correlación. Por tanto, para lograr una mayor diversificación, deberías estar dispuesto a diversificar no solo entre distintos tipos de compañías, sino también en distintos tipos de sectores. Cuanta menos correlación exista entre tus acciones, mejor.

También es importante diversificar entre distintas clases de activos. Esto se debe a que distintos activos, como bonos y acciones, no reaccionan de la misma manera ante acontecimientos adversos, una combinación de clases de activos reducirá la sensibilidad de tu cartera a los cambios del mercado. Normalmente, los mercados de bonos y renta variable se mueven en direcciones opuestas, por tanto, si tu cartera está diversificada entre ambos, movimientos desagradables en uno de ellos se compensarán con los resultados positivos del otro.

Hay otros tpos de diversificación y se han creado muchos productos de inversión sintéticos para satisfacer los niveles de tolerancia al riesgo de los inversores. Sin embargo, estos productos pueden ser muy complicados y no fueron creados para inversores principiantes o pequeños. Para aquellos que tienen menos experiencia en invertir y no tienen el respaldo financiero para entrar en actividades de cobertura, los bonos son la forma más popular de diversificar frente a la bolsa.

Lamentablemente, incluso el mejor análisis de una empresa y de sus estados financieros no puede garantizar que no será una inversión con pérdidas. La diversificación no evita las pérdidas, pero puede reducir el efecto del fraude o de una mala información en su cartera.

La diversificación puede ayudar a gestionar el riesgo de un inversor y reducir la volatilidad de los movimientos del precio de un activo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no importa cuan diversificada esté tu cartera, el riesgo nunca se puede eliminar por completo. Se puede reducir el riesgo asociado con una acción individual, pero los riesgos generales del mercado afectar a casi todas las acciones, por ello es importante diversificar incluso entre distintas clases de activos. La clave está en encontrar un punto medio entre el riesgo y el rendimiento, esto garantiza que se obtendrán los objetivos financieros deseados al tiempo que no se pierde el sueño.