Sobrevivir a esta crisis no es tarea fácil. Entre los banqueros que tiran nuestro dinero en inversiones poco precisas, las empresas que reducen personal, y unos políticos más interesado en aumentar su propio poder que en bienestar de los ciudadanos, uno suele acabar desolado tras leer el periódico o ver la tele.

Cuando el estrés aparece en nuestras vidas puede ser peligroso, a corto plazo nos hace sentirnos alerta e incluso nos ayuda a mantener la concentración pero cuando se prolonga por mucho tiempo los efectos pueden ser devastadores:

Si la situación persiste, la fatiga resultante será nociva para la salud general del individuo. El estrés puede estimular un exceso de ácido estomacal, lo cualdará origen una úlcera. O puede contraer arterias ya dañadas, aumentando la presión y precipitando una angina o un paro cardiaco. Asimismo, el estés puede provocar una pérdida o un aumento del apetito con la consecuente variación de peso en la persona.

Periodos prolongados de estrés pueden ser la causa de enfermedades cardiovasculares, artritis reumatoide, migrañas, calvicie, asma, tics nerviosos, sarpullidos, impotencia, irregularidades en la menstruación, colitis, diabetes y dolores de espalda.

Es posible que la crisis te esté afectando físicamente y no te des cuenta, así que hoy vamos a ver algunos casos, así como algunos consejos para combatirlos. No te lo tomes como un diagnóstico, simplemente quiero que tomes conciencia sobre cómo te está afectando la situación económica a tu salud.

Hostilidad

El gobierno me quiere arruinar. Zapatero es el responsable de mis problemas actuales y los políticos son todos unos mangantes. Mi jefe me está arruinando la vida y encima el banco me sangra con la hipoteca.

Si culpas a cualquier persona o entidad de tu situación actual, estás siendo hostil. No confías en los demás, sospechas de ellos y aunque no llegas a la violencia, tus niveles de stress se incrementan

Qué provoca
Este tipo de ira crónica está asociada a elevados niveles del amino ácido homocisteina en sangre, que daña las arterias. Existe una correlación entre elevados niveles de ira y enfermedades coronarias del corazón. Las investigaciones también demuestran que si ya se padece una cardiopatía y se está enfadado, la enfermedad progresa de forma más rápida.

Qué hacer al respecto
Suponiendo que se tratan de casos de hostilidad leve, controlar estos sentimientos puede ser bastante sencillo. En mi caso cada vez que sale el congreso por la tele, cambio de canal. He dejado de leer el periódico que leía y si me estreso voy al gimnasio. A cada persona le funciona una cosa, algunos pintan, escriben, escuchan música o se apuntan a Karate. Lo importante es hacer algo y no alimentar a la bestia.

Falta de propósito

Nada de esto importa. ¿A quién le importa? No tiene sentido. Me van a echar de todas maneras.

Si este tipo de pensamientos te asaltan con mucha frecuencia, o estás deprimido o no sientes que tu vida tenga un propósito.

Qué provoca
Algunos estudios afirman que existe un vínculo entre el sentido de propósito y un sistema inmunológico y un corazón más sanos, así como niveles más bajos de estrés.

Qué hacer al respecto
Búscate un hobbie, hazte un blog, o apúntate a clase de algo que te guste. El objetivo es sentirte parte de algo, empezar algo que querer acabar.

Ansiedad constante

Estoy jodido. ¿Qué voy a hacer? Esto es una mierda. Aaaahhh! (Repetido sinfín en su sistema a lo largo del día)

La ansiedad y la preocupación son reacciones naturales ante los acontecimientos importantes de la vida, como la pérdida del trabajo, el estrés relacional, o un cambio importante en los ingresos. Después de un tiempo, una persona saludable aprende a adaptarse a ese acontecimiento, o bien el acontecimiento cambia, y la ansiedad se calma. Si estás ansioso y preocupado independientemente de lo que ocurra en su vida, sé consciente de que te estás haciendo daño a tí mismo.

Qué provoca
Hay un estudio que indica que si estás todo el tiempo ansioso y preocupado, probablemente fallezcas pronto. Otro estudio de pacientes mayores mostraba que la gente propensa a la ansiedad tenía mayor riesgo de demencia. El estudio, que cubría a personas extrovertidas, decía que la gente calmada era un 50% menos propensa a padecer demencia. Asumo preocupado que los introvertidos tienen también mucha probabilidad.

Qué hacer al respecto
Vaya a un terapeuta. Algo en su sistema servidor está probablemente causando su ansiedad. Un terapeuta puede ayudarle a afrontarla o a desarrollar nuevas habilidades para abordarla.

Desesperación

Los pensamientos incluyen

La vida es horrible. La economía está fatal, mi situación económica no tiene esperanzas, las cosas no mejorarán nunca.

Si considera que este tipo de pensamiento es parte de su personalidad, pero nunca se lo ha contado a nadie, es posible que seas lo que los psicólogos llaman un tipo D, un tipo de persona preocupada reprimida que ve siempre el vaso medio vacío.

Qué provoca
Mientras la persona con depresión tiene más riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio, el «paciente D» es más propenso a contraer afecciones crónicas del aparato circulatorio. El dato más significativo para demostrar su influencia es que de una población de personas hipertensas estudiada por los expertos, el 53% resultó coincidir con el perfil descrito como «D».

Qué hacer al respecto

Si te preocupas todo el tiempo y reprimes tus sentimientos, busca un buen terapeuta. La preocupación crónica no solo pone en riesgo a su organismo, sino que también le genera una menor calidad de vida. Plantéate una terapia para ser más equilibrado internamente.

Estrés crónico

Los pensamientos incluyen

No lo estoy haciendo bien en el trabajo. Esta persona me está frenando. Tengo que salir a comer corriendo ahora mismo. Dios mío, este trabajo me estresa tanto.

Sentir estrés durante una hora, un día o incluso una semana es bastante normal. Si este tipo de estrés define tu vida laboral durante meses, tiene que hacer algo al respecto.

Qué provoca
El estrés crónico le pone en mayor riesgo de cardiopatías, tensión arterial alta y algo denominado síndrome metabólico (un desequilibrio hormonal vinculado con la diabetes, colesterol elevado y osteoporosis, entre otras), así como el tipo 2 de diabetes (según un estudio).

Qué hacer al respecto
Busque una buena manera de desahogarse. Los medicamentos con receta y los gorros de dormir no cuentan. Ejercicio, yoga, una buena red de soporte, la iglesia, o una afición absorbente pueden obrar maravillas. Si la perspectiva de hacerlo no le supone más estrés, aprenda a meditar. En serio, hace milagros a largo plazo.

Hoy me gustaría conocer vuestros casos ¿Os afecta la crisis a la salud?