Sin querer ser juez ni jurado, las noticias aparecidas sobre la presunta agresión sexual a una camarera de pisos por parte de Dominique Strauss-Kahn, actual presidente del FMI, nos hacen dirigir nuestras miradas a la institución en cuestión.

Si los hechos narrados en los medios de comunicación son ciertos, es lamentable constatar la calidad humana de algunos de los líderes del capitalismo mundial. Vivimos una crisis de valores mundial, además de económica.

Evidentemente no podemos juzgar al FMI sólo por un presunto delito de su cabeza visible; esperemos se resuelva este tema de la forma más transparente posible para evitar un desgaste innecesario del organismo internacional.

¿Para qué sirve el FMI?

Muchos habrán oído la importancia del Fondo Monetario Internacional para la economía mundial y su protagonismo en la crisis de deuda de algunos países de la UE. Sin embargo, ¿sabemos exactamente a qué se dedica el FMI?

En sus propias palabras:

Tiene como misión «fomentar la cooperación monetaria internacional, afianzar la estabilidad financiera, facilitar el comercio internacional, promover un empleo elevado y un crecimiento económico sostenible y reducir la pobreza en el mundo entero».

Ambiciosos objetivos, sin duda. Su papel en la actual crisis de deuda europea ha sido crucial, mediante préstamos a los países que han tenido problemas para colocar sus bonos soberanos. Los mayores deudores del FMI, a los que se ha prestado más dinero, son Rumanía, Ucrania y Grecia. Y ayer se aprobó una nueva ayuda a Portugal por importe de 78.000 millones de euros, de los cuales el FMI presta unos 26.000 millones.

Recursos del FMI

Prácticamente la totalidad de los países del mundo forman parte del FMI (187 en la actualidad). Los recursos disponibles salen de las cuotas de los países miembros, entre otras fuentes. Las aportaciones de cada país se basan en el tamaño de la economía nacional.

Recientemente se ha acordado una ampliación del importe de las cuotas, que aportarán unos 745 mil millones de dólares al Fondo.

Unos 2.500 funcionarios se encargan de gestionar los proyectos de esta institución, cuyos sueldo medio se sitúa alrededor de los 94.000 dólares anuales.

Es el tercer mayor tenedor oficial de oro del mundo, con un depósito de 96,6 millones de onzas troy.

El FMI, en conclusión, se encarga de garantizar la estabilidad del sistema monetario internacional (de hecho, se creó en 1945 para evitar el circulo vicioso de las devaluaciones competitivas que propiciaron la Gran Depresión) que permite un comercio internacional estable, además de ayudar con sus préstamos a países con problemas financieros graves.

Podemos criticar su funcionamiento y a sus líderes, pero el Fondo tiene una función vital para sustentar una economía global con un mínimo de estabilidad. Sin comercio internacional no hay riqueza a largo plazo, no lo olvidemos.