A la mayoría de la gente le cuesta una barbaridad levantarse por las mañanas y ya no te digo si tiene que mantener una conversación. Éste no es mi caso. Tardo 5 minutos en despertar, lo primero que hago es tomarme un café (aquí soy como Hommer con las rosquillas: hmmmmmm, café!!) y puedo considerar que estoy al 95%. Me ducho, me visto y ya estoy al 100%. Salgo de mi casa y entro en el metro: ahí ya empieza a fallar la cosa, millones de personas en el mismo vagón (o al menos esa es la percepción que yo tengo), caras tristes y mustias. Casi nadie habla. Entro como puedo en el vagón y empiezo a sudar la gota gorda. Mal, mal. Me pone de mal humor. Lo que pasa es que tardo poco en ir a trabajar, así que se me pasa rápido. Me considero una persona afortunada.

Según un informe del provedor de centros de negocios Regus realizado a más de 10.000 empresarios de todo el mundo, en España se tarda una media de 25 minutos en llegar al trabajo, lo que hace que mucha gente ya llegue estresada y cansada.

Pero eso no es lo peor:  El 11% de los españoles dice invertir cerca de 90 minutos de media en sus trayectos de ida y vuelta a su puesto de trabajo.

Esto puede estar provocado por varios factores: bien porque vivas lejos de tu trabajo y por tanto no queda más remedio, bien porque uses el transporte público y sea eso lo que tarde o bien porque encuentres atascos.

El estudio demuestra que los retrasos e interrupciones en el transporte público generan mucha irritación entre los usuarios, seguidos de los conductores peligrosos, las conversaciones a gritos en los móviles o el mal olor corporal de algunos de los usuarios del transporte público.

Por este motivo, las compañías, cada vez más, favorecen los horarios flexibles, de forma que se evite el estrés que pueda tener un efecto negativo en la productividad y motivación del empleado.

¿Cuánto tiempo tardas en ir a trabajar? ¿Hay horario flexible en tu empresa para entrar a trabajar?