Durante una de las crisis económica del siglo XIX, un acreedor ansioso por cobrar una deuda que había contraído el gobierno con él, le dijo a Narváez, Presidente entonces del Consejo de Ministros: “España cuenta con hombres insignes, como Cristóbal Colón, que descubrió América. ¿Por qué nadie del gobierno descubre la manera de pagarnos?”. Y Narváez le contestó: “Mire usted, Colón descubrió América porque había una América que descubrir; nosotros no podemos descubrir dinero porque no lo hay”. Y es que aún no habían descubierto al mago Bernanke y su helicóptero esparcidor de dólares virtuales. No le pasa eso a  los dirigentes económicos europeos que parecen seducidos por este recurso para arreglar las tensiones de la deuda pública en la €zona, algo que ya ha hecho el gobierno de Irlanda y que creo está presente en las últimas “soluciones”. A mí al menos no me cuadra el optimismo que genera que el BCE o el fondo de rescate europeo compre deuda de ciertos países –universalizando una vez más los problemas de malos gestores concretos- si no es porque el dinero utilizado será “virtual”. Recordemos que en los EUA más que inyectar dinero lo que hicieron fue retirar deuda –“comprada” por la FED- y de este modo liberar lo que bancos, fondos, particulares etc. iban a destinar a ese papel. El asunto es que no dedicaron esa liquidez para dar créditos a las pymes sino que sustituyeron las compras de bonos por inversiones en bolsa, crudo, oro, cacao etc. generando inflación y posiblemente nuevas burbujas.

Obama en su discurso conmemorando los dos años que lleva en la Casa Blanca dijo que “la economía luce ahora más firme que hace un par de años: Crece de nuevo, aunque lentamente, mientras que el mercado bursátil sube y las ganancias empresariales mejoran.” Luego por supuesto tuvo palabras para los parados pero es evidente cómo prioriza el que suba la bolsa como un éxito económico,  situándolo como lo segundo más importante. El otro día el prestigioso analista Barry Ritholtz se preguntaba por la influencia de la FED en la actual tendencia alcista de la bolsa americana y cuantos billones de $ de capitalización bursátil había “regalado” a  las compañías cotizadas. No son los únicos datos “hinchados”, de hecho la cifra del PIB norteamericano está casi en los niveles pre-crisis a pesar de que la sensación general es que aún dura la recesión. Ello es probable que ocurra por la permanencia de la crisis financiera –ya van 7 bancos intervenidos en 2011– o la inmobiliaria si bien creo que lo que mantiene a la población pesimista sobre la economía es la percepción de lo lejana que se ve la recuperación del empleo. Y como en esta ocasión esa lejanía es especialmente grande hay cierto debate en los EUA sobre algo de lo que ya hemos hablado aquí, de si el  problema del paro es estructural y ha venido para quedarse, más allá de la coyuntura de esta crisis, ¿Sobran empleados? Esto parece indicar este gráfico que muestra que en los últimos 11 años no ha habido creación de empleo neta en los EUA


Y eso que en los EUA es relativamente normal cambiar de estado por motivos laborales, algo que en Europa aún es anecdótico.  Quizás sean manías mías, pero este es un problema que me preocupa especialmente porque veo que viene para quedarse…las cuentas públicas van a estar tan heridas durante tanto tiempo que podemos olvidarnos del empleo público durante años, la deuda de las empresas es tan grande y la necesidad de reducirla tan perentoria que se va a aplicar una política de maximización de la productividad: no contratar o contratar lo imprescindible (y desde luego con salarios contenidos), las compañías con más liquidez invierten más en países emergentes que en el “primer mundo” y en general el proceso de desindustrialización de los países más desarrollados reduce mucho las posibilidades de encontrar trabajo. Si además se alarga la edad de jubilación, la oferta aún se acortará más. Hay que recordar que en España –según recuerda el economista O. Fanjul- solo en tres de los últimos treinta años la tasa de paro ha sido inferior al 10%, es decir, creo que hay argumentos para temer que esto puede ser un problema crónico.

En cuanto a la evolución de los mercados en el corto plazo, aunque los rumores sobre las soluciones para la crisis de la €zona son sólo especulaciones se han unido a una especial debilidad del $ y han llevado al € a fortalecerse. Y por fin el Ibex parece moverse en consonancia al resto de bolsas mundiales gracias a la reducción del riesgo país con el único tropiezo del martes, en el que los problemas internos de capitalización del sistema financiero interno pesaron en negativo. Y como la temporada de resultados en los EUA va francamente bien y las bolsas americanas están en niveles de junio de 2008 (cuando el Ibex cotizaba en 13 mil puntos), de momento se impone la tendencia alcista, si bien de momento frenada por las resistencias 12 mil del Dow Jones, 3000 del €stoxx y 11000 del Ibex, ayudadas este jueves por la decisión de S&P de rebajar el rating de Japón, algo lógico en un país que lleva años aumentando su deuda pública que pronto llegará al 200% del PIB. Personalmente me preocupa más el PIB trimestral negativo de Reino Unido, país en el que los precios subieron un 3.7% en 2010…todo un símbolo de lo que le puede pasar al mundo: la estanflación (bajo crecimiento, alta inflación) y que tan malos resultados económicos y bursátiles provocó la última vez que se hizo patente de forma global: 1973-1981 De hecho, en España ya la padecemos: no crecemos,  los precios no paran de subir, los principales activos de nuestros bancos –inmobiliarios- no paran de bajar y para colmo las alzas del Euribor reducirán el efectivo disponible de millones de familias. No creo que los tipos de interés se vayan a ir al 20% como pasó en los EUA en aquella época pero desde luego será difícil que sigan manteniéndose en mínimos históricos.

Tampoco hay que subestimar el efecto propagación de la revolución tunecina y los disturbios de Egipto y Líbano…en el fondo todo es fruto de la subida de precios de los alimentos, algo que en determinados países puede ser la chispa para un cambio político que podría derivar tanto en democracia como en radicalismo islámico y que puede generar una inestabilidad que sacuda a zonas asiáticas y africanas que eran consideradas –para algunos- hasta hace pocos días más seguras para invertir que la propia España.

Algunas opiniones.

Algunos datos.

Pero si diferenciamos entre economías emergentes y desarrolladas vemos que el avance no es nada homogéneo, siempre tomando finales de 2005 como base 100.