El negocio de la moda es un tanto especial, tan pronto puede tocarte la lotería de que tu marca sea la tendencia del momento y todo el mundo lo quiera como que pasados unos meses quede completamente desfasado. Son los ciclos de su negocio, los conocen a la perfección y sobreviven a ellos manejando los tiempos como nadie. Pero muy de vez en cuando ocurre algo terrible, el negocio va viento en popa y de repente el producto se pone de «moda negativa», las ventas se frenan en seco, nadie lo quiere e incluso quienes lo han adquirido se deshacen de él para no tener mala imagen. Un claro ejemplo fue el del negocio de la piel, en pocos años pasó de ser un artículo de lujo y glamouroso a convertirse en una aberración. La conciencia colectiva cambió radicalmente y con ello todo un sector.

Ayer dos de los columnistas económicos que suelo leer coíncidían en un punto, a España le ocurre lo que a un abrigo de oso polar, puede ser valioso pero está de moda… negativa. Veamos que nos cuentan.

Primero Cárpatos de SerenityMarkets.

El gran problema que ve el mercado contra España es que de los 1,5 billones que tenemos de deuda contando administraciones públicas más bancos y empresas en el exterior tenemos que refinanciar 600.000 millones este año. Casi nada. Y todo ello a un precio carísimo y más caro que nos lo van a poner, porque de nuevo las manos fuertes ven carnaza aquí. Tienes que refinanciar 600.000 millones, espera que te lo voy a poner difícil..

Ayer decía El Mundo sobre este tema de los 600.000 millones: España tendría que recurrir a ayudas de la UE y del FMI si no es capaz de colocar las nuevas emisiones, lo cual no es una ficción porque la última subasta del tesoro fue cubierta por los bancos españoles en ausencia de compradores extranjeros. Con un diferencial de 200 puntos básicos sobre el bono alemán a 10 años la situación empieza a ser dramática.

Esa es la pura realidad. Luego podemos montarnos todas las fantasías que queramos, pero tenemos que conseguir 600.000 millones este año, y nadie quiere nuestro papel. ¿Injusto? Pienso personalmente que nuestra clase política ha hecho las cosas fatal, pero tampoco atan los perros con longaniza en UK ni en muchos otros países y no les aprietan tanto las clavijas. Nos está pasando lo peor que puede pasar en el mercado, estar de moda negativa.

Un país puede estar mucho peor que otro, pero como esté de moda la lleva clara, y nosotros estamos de moda. Mientras el verdadero epicentro de la crisis, EEUU, sigue alardeando de que ellos no tienen problemas, cuando sus emisiones de deuda son sencillamente demenciales. Y demencial es poco. Simplemente ellos no están de moda, y gozan de la confianza del inversor.

Por otro lado, McCoy de Cotizalia contaba algo similar:

La ponencia de hoy se va a centrar en nuestro país en lugar de en Grecia. A mi juicio son absolutamente comparables, toda vez que así somos percibidos por el universo inversor. Por más que intentemos defender patrióticamente nuestras diferencias respecto a los helenos (inexistencia de fraude en las cuentas públicas, menor deuda sobre PIB y lo que se nos ocurra), se trata de un discurso que se agota internamente o, a lo sumo, en el entorno de la Unión. Para muchos de los grandes gestores a nivel mundial, que a duras penas nos sitúan en el mapa, las circunstancias son equiparables. No sólo eso: el riesgo asociado a España, por su tamaño, es mucho mayor y la liquidación de la exposición a ella, por tanto, más perentoria. Al final, un elemento clave de decisión en los mercados es el riesgo percibido en oposición al real, al verdaderamente existente, fenómeno normalmente unido a los procesos de euforia y pánico. Si el segundo es mayor que el primero (real superior a percibido) estaremos ante una oportunidad de venta. Si, por el contrario, el percibido es mayor que el real, nos encontraríamos ante una ocasión de comprar los activos afectados, en este caso los españoles. Tal discrepancia o ineficiencia se encuentra en la raíz de la existencia del mercado, como ocurre con la diferencia entre valor y precio. Pues bien, ¿conocen a alguien que esté comprando España, esto es: que crea que su riesgo real esté por debajo del que le asignan las bolsas y la renta fija? Yo tampoco.

El volver a revitalizar un producto pasado de moda es algo muy costoso, requiere de una estrategia clara, mucho trabajo y sobretodo una excelente campaña de imagen. Si analizamos la economía española como si fuese un producto, veríamos que su imagen está francamente devaluada y va más allá de los datos, con bandazos del gobierno, diálogo social roto, amenaza de huelga general, etc.

En recuperar la imagen y pasar de la moda negativa a símplemente la ignorancia está gran parte de nuestro futuro, en la posibilidad de refinanciar nuestra deuda actual a unos tipos razonables, lamentablemente la base de nuestro futuro no se basa en ratios, se basa  en percepciones y en sensaciones, algo que al contrario que la contabilidad nacional es corregible a corto plazo y además cuesta muy poco, es esa la necesidad más imperiosa de nuestra economía. Todo es cuestión de crédito, no sólo de pedirlo si no también  de tenerlo. De dar seguridad y no titubear, tener las cosas claras y actuar en consecuencia. Por tanto,mucho me temo que necesitaremos de  medidas impopulares para los ciudadanos pero diseñadas para los mercados, Podemos caer en la demagogia de pensar en que no hay que gobernar para mercados pero mucho me temo que la realidad manda y son ellos quienes nos prestan el dinero y al igual que si yo no voy a casarme con el del banco, si tengo que pedirle una préstamo, no dudaré en ponerme un bonito traje cuando vaya a pedírselo. Puedo no tener un euro, pero al menos, he de aparentar que soy la mejor persona a la que se la puede prestar.