Erase una vez un pequeño pueblo con un centro de ski que atraía muchos turistas, los que a su vez ayudaban a la economía del pueblo. Sin embargo, cuando nevaba, la nieve se acumulaba en los cables de alta tensión, hasta que el peso de la nieve los rompía y les dejaba sin luz. Lento pero seguro, los turistas dejaron de venir, así es que las autoridades del pueblo convocaron a una reunión para discutir como resolver el problema la nieve acumulándose en los cables. Durante bastante tiempo se propusieron varias soluciones Entonces alguien gritó desde el fondo de la sala y dijo «Colguemos maceteros de miel en los cables para hacer que los osos trepen por los postes. Cuando los osos trepen y alcancen la miel, su movimiento sacudirá la nieve de los cabes». Los la audiencia rompió en carcajadas y alguien mas decidió seguir la corriente y dijo ¿Como vamos a rellenar los maceteros con miel? y otra persona, siguiendo con la broma dijo ¡Usaremos un helicóptero! Esta respuesta los dejo pensando. Con un helicóptero volando cerca de los cables el viento de las hélices podría sacudir la nieve de los cables.

Como véis, problemas extraordinarios requieren de soluciones extraordinarias que parten, a veces, de propuestas absurdas y la situación económica actual es uno de esos momentos. Así que rescato tres ideas que me parece muy creativas que posiblemente salieron de «un macetero de miel» y poco a poco han cogido forma.

Como véis, ideas hay pero parece que en los países desarrollados estamos anclado en un sistema bancario demasiado tradicional, al menos,  para la mayoría de los ciudadanos. Propongo, por tanto, hacer una tormenta de ideas para ver si entre todos sale alguna, aunque sea un «macetero de miel»  que pueda ayudarnos a mejorar la situación económica.