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Los pecados capitales empresariales

La lujuria, la gula, codicia, pereza, ira, envidia y orgullo. Todos conocemos los 7 pecados capitales y no sólo son tentaciones aplicables a nivel personal. A nivel profesional se deberían evitar exactamente las mismas tentaciones que a nivel personal.

Desde el portal Inc., nos ofrecen consejos para no caer en estos pecados capitales y poder mantenerse en el camino correcto para triunfar a nivel empresarial:

Lujuria. Los empresarios exitosos, seducidos por la lujuria, gastan un tiempo y un dinero muy necesarios en elementos que no contribuyen para nada a construir una carrera profesional sólida, como son la ostentación de dinero, de fama, de coches, de casas o incluso de mujeres. Mantén el enfoque en construir un negocio sostenible y rentable, y así seguro que al final tendrá el dinero que quieras para derrocharlo.

Gula. Un apetito saludable para el negocio es bueno, pero las empresas necesitan crecer de una manera controlada y moderada para lograr un gran éxito. Los empresarios seducidos por la gula quieren ir demasiado rápido, adquirir empresas inferiores a las suyas, y esto acaba en un bajo rendimiento de la empresa propia antes de tiempo. Se puede e vitar estableciendo objetivos basados en una tasa razonable de crecimiento.

Codicia. Es importante maximizar los beneficios, pero no a expensas de la salud a largo plazo de su empresa y su reputación. Los empresarios seducidos por la avaricia harán decisiones inmorales que pueden aumentar la rentabilidad a corto plazo a través de políticas miopes en sostenibilidad. Evita la tentación adoptando una visión a largo plazo, que te permita construir una rentabilidad sólida en lugar de intentar tomar ventaja en cada oportunidad.

Pereza. Los empresarios de éxito saben que se requiere un trabajo duro y tenaz, así como dedicar tiempo a probar, y también erras, ideas innovadoras. Los empresarios seducidos por la pereza tomarán decisiones descuidadas con modelos de negocio probados e incluso superados, por no querer involucrarse demasiado. Evita la tentación poniéndose constantes retos, probando su tarea y la de los demás, en lugar de darlo todo por aceptable.

Ira. La pasión es un componente empresarial crítico, pero aún más en exceso. La pasión descontrolada, sin embargo, puede llevar a decisiones irracionales, creando incertidumbre y miedo en el equipo. Evita la tentación de centrarse sólo en los resultados esperados, y entienda el contexto. Practiqua la auto-conciencia y determinar el nivel apropiado de fuego para seguir siendo un líder aunque duro, amable.

Envidia. Es bueno comparar en el panorama competitivo, pero no ser hipersensibles cada vez que su competición consigue un triunfo. Los empresarios seducidos por la envidia pasarán gran parte de su tiempo y recursos estableciendo batallas en lugar de centrarse en capitanear su barco. Evite estas tentaciones siendo consciente de que sus propios logros deben ser su principal preocupación, y siendo consciente que así ganará batallas que generaran la admiración de sus competidores.

Orgullo. Un ego saludable es útil en la construcción de un negocio. Pero demasiado orgullo puede impedirte ver la verdad necesaria. Los empresarios seducidos por el orgullo creen que sus ideas son siempre los mejores y se cierran a sugerencias externas sólo por esto. Evita esta tentación mostrando una mente abierta, dejándote aconsejar por tus expertos, y céntrate en tener éxito en conjunto en lugar de tener la razón en solitario.

 

 

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