Articulos

Información confidencial

En este mundo hay personas más discretas y otras que no saben guardar un secreto, en ocasiones por puro cotilleo y en otras, simplemente porque son así. En la vida real ocurre esto, tienes amigos en los que puedes confiar plenamente y amigos a los que no les puedes contar ciertas cosas, porque sabes que lo contarán.

En las empresas ocurre lo mismo. Hay muchos secretos que guardar: secretos técnicos, de producción, posibles fusiones o compras, secretos comerciales…

Para intentar que esto no ocurra, lo que habitualmente se hace es que profesionales con un cierto grado de responsabilidad dentro de la empresa, firmen acuerdos de confidencialidad. Sin embargo, los acuerdos de confidencialidad no siempre son efectivos, ya que en muchos casos, no establecen claramente qué información se puede comunicar y cuál no. Además, una vez firmado el acuerdo, no se suele volver a hablar de él con lo que con el paso del tiempo, muchas veces se olvida qué es lo que se firmó exactamente

En un estudio realizado por Monster, se desvela que el 75% de los trabajadores no revelaría información confidencial de su empresa a la competencia, mientras que el 8% confiesa que lo ha hecho en alguna ocasión y el 17% dice que podría llegar a hacerlo si le pagaran suficiente dinero por ello.

Dentro del grupo de trabajadores que le sería ‘fiel’ a su empresa, el 40% alega que no revelaría los secretos de su compañía a la competencia debido a que su empresa no es lo suficientemente interesante, mientras que el 35% no lo haría por miedo a ser descubiertos.

La encuesta revela que los empresarios estadounidenses tienen menos de lo que preocuparse que los europeos. Mientras que en Estados Unidos sólo el 18% de los trabajadores estarían dispuestos a vender información confidencial, entre los europeos el porcentaje asciende hasta el 25%.

Para proteger la información confidencial, se pueden seguir otros medios además de la firma del acuerdo de confidencialidad como:

  • Limitar el acceso a la información confidencial. Es decir, que sólo tenga acceso a ella las personas que por razón de su cargo o funciones sea necesario que accedan, de forma que el resto, no puedan acceder.
  • Poner medidas técnicas, como por ejemplo contraseñas para el acceso a los documentos.
  • Si tenemos documentos confidenciales en soporte papel, guardarlos en armarios bajo llave o en cajas fuertes.
  • Realizar de copias de seguridad que eviten la perdida de información confidencial o sensible en caso de catástrofe, guardando una copia fuera de las instalaciones principales de la empresa.

Especialmente peliagudo es el despido de un empleado o simplemente el cambio de trabajo del mismo, ya que suele irse de la empresa con bastante información confidencial. Una solución sería recordarle al trabajador las consecuencias legales que puede tener el divulgar dicha información y si además sabes a qué empresa se va, enviar a dicha empresa una carta, también para recordárselo.

¿Has desvelado alguna vez información confidencial de tu empresa? ¿Lo harías?

Related Articles

2 thoughts on “Información confidencial”

  1. Hace unos años me pidieron abertamente una información de la empresa, sin dudarlo respondi que era secreto profesional. Y así debe seguir siendo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Close