Hay coches que en cuanto entran en el tráfico urbano empiezan a devorar combustible a un ritmo que haría palidecer a cualquier conductor pendiente de su bolsillo. El consumo en ciudad es, con diferencia, el escenario más castigador para cualquier motor de combustión: las arrancadas y frenadas constantes, la marcha lenta, los embotellamientos y el uso intensivo del aire acondicionado disparan el gasto de carburante muy por encima de lo que indica el folleto del concesionario. En carretera un motor puede trabajar cerca de su punto óptimo de eficiencia, pero en ciudad casi nunca lo hace. El resultado es que algunos modelos pueden llegar a consumir entre 18 y 25 litros por cada 100 kilómetros en conducción urbana real, lo que a los precios actuales de la gasolina y el diésel en España, que en 2025 se han mantenido en torno a 1,60-1,75 euros por litro, supone entre 28 y 44 euros por cada 100 kilómetros recorridos por la ciudad. Si haces 15.000 kilómetros anuales en entorno urbano, la diferencia entre un coche eficiente y uno de los que aparecen en este ranking puede superar los 3.000 euros al año solo en combustible.
Este artículo no pretende señalar a nadie ni dictar lo que cada persona debe conducir. Quien tiene un todoterreno de gran cilindrada o un deportivo de altas prestaciones generalmente lo sabe y lo asume. Lo que sí tiene valor real es conocer los datos objetivos: cuánto consume exactamente cada modelo en ciclo urbano, qué factores estructurales explican esos consumos y qué implica económicamente para el conductor medio español. Según el INE, el gasto en transporte representa el segundo capítulo más importante del presupuesto familiar, solo por detrás de la vivienda, así que saber qué coches se comen el sueldo en cada semáforo es información práctica con impacto directo en la economía doméstica.
Metodología: Qué se ha medido y con qué datos
Este ranking se basa en los datos de consumo urbano homologados bajo el ciclo WLTP (Worldwide Harmonised Light Vehicles Test Procedure), que desde 2017 sustituyó al antiguo ciclo NEDC en Europa y ofrece cifras bastante más realistas, aunque todavía algo optimistas respecto al consumo real en calle. Las cifras concretas proceden de las fichas técnicas oficiales de los fabricantes, de la base de datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA) y de mediciones comparativas publicadas por medios especializados como Auto Bild, Autobild.es y Km77, que realizan pruebas de consumo real en entorno urbano. Cuando ha habido discrepancia entre el dato WLTP y el consumo real medido en pruebas independientes, se ha optado por indicar ambos o por usar el valor real como referencia principal, ya que es el que más se aproxima a lo que experimenta el conductor en una ciudad española. El ranking recoge modelos que se comercializan o se han comercializado recientemente en España, con datos de los años 2024 y 2025, y se centra exclusivamente en vehículos de combustión (gasolina y diésel), excluyendo híbridos enchufables y eléctricos puros, que tienen una lógica de consumo completamente diferente en ciudad.
El ranking: Los 15 modelos más sedientos en circulación urbana
A continuación se presentan los 15 vehículos con mayor consumo en ciclo urbano, ordenados de mayor a menor consumo estimado en ciudad. Las cifras corresponden a consumos WLTP en la fase urbana del ciclo o, cuando están disponibles, a mediciones reales publicadas por medios especializados.
Lamborghini Urus Performante (gasolina, 4.0 V8 biturbo, 666 CV) — Con un consumo urbano que según las propias fichas del fabricante ronda los 24-26 litros por cada 100 kilómetros, el Urus Performante encabeza este ranking sin discusión. Su motor de cuatro litros biturbo con 666 caballos no fue diseñado para semáforos, y cuando se enfrenta a ellos lo demuestra con creces. A un precio de venta superior a los 300.000 euros, el coste del combustible es probablemente la última preocupación de sus propietarios, pero el dato habla por sí solo: llenar su depósito de 85 litros puede costar más de 140 euros.
Bentley Bentayga Speed (gasolina, 6.0 W12, 635 CV) — El Bentayga con motor W12 de seis litros es uno de los últimos supervivientes de una era que la electrificación está cerrando a marchas forzadas. Su consumo urbano homologado supera los 23 litros por cada 100 kilómetros, y en condiciones reales de ciudad, con el sistema de climatización de cuatro zonas funcionando, puede acercarse a los 25. Bentley ha anunciado que este motor dejará de producirse en los próximos años, lo que convierte a los actuales propietarios en custodios involuntarios de una pieza de museo con apetito de dinosaurio.
Rolls-Royce Cullinan (gasolina, 6.75 V12, 571 CV) — El único SUV de Rolls-Royce en el mercado lleva bajo el capó el legendario motor V12 de 6,75 litros que la marca lleva décadas refinando. En ciudad consume en torno a 22-24 litros por cada 100 kilómetros según datos de la EEA y pruebas independientes. El Cullinan pesa más de 2.700 kilos, lo que explica en buena medida su apetito: mover semejante masa en stop-and-go urbano requiere una energía considerable, y la mayor parte se pierde en calor durante el frenado, ya que carece de recuperación de energía significativa.
Ferrari Purosangue (gasolina, 6.5 V12 atmosférico, 725 CV) — Ferrari lleva décadas presumiendo de que sus coches son los más eficientes de su categoría en relación con las prestaciones. El Purosangue, primer SUV de la marca, lleva un V12 atmosférico de 6,5 litros que en carretera puede ser relativamente contenido para su potencia, pero en ciudad la historia cambia. Los datos WLTP en ciclo urbano apuntan a consumos de entre 20 y 22 litros por cada 100 kilómetros, cifras que, para un coche que cuesta más de 400.000 euros, quedan casi eclipsadas por el precio del seguro o el mantenimiento.
Porsche Cayenne Turbo GT (gasolina, 4.0 V8 biturbo, 640 CV) — El Cayenne Turbo GT es el tope de gama de la familia Cayenne y uno de los SUV más rápidos que se pueden matricular en España. Su consumo urbano WLTP ronda los 19-21 litros por cada 100 kilómetros, y en pruebas reales en ciudad los 20 litros son una referencia habitual. Porsche lo vende como un SUV con alma de deportivo, y en ciudad esa alma se traduce en un gasto de carburante que, a 15.000 kilómetros anuales en entorno urbano, supera los 4.500 euros solo en gasolina.
Mercedes-AMG G 63 (gasolina, 4.0 V8 biturbo, 585 CV) — El Clase G es un icono de la automoción que lleva décadas en producción prácticamente sin cambiar su arquitectura de chasis escalera. Esa herencia off-road, con su carrocería en caja, su peso superior a los 2.500 kilos y su aerodinámica de ladrillo, lo convierte en uno de los vehículos menos eficientes que circulan habitualmente por las ciudades españolas. Su consumo urbano real se sitúa en torno a los 18-20 litros por cada 100 kilómetros, y en Madrid o Barcelona, donde el tráfico denso es la norma, puede superar esa cifra con facilidad.
Range Rover SV con motor P530 (gasolina, 4.4 V8, 530 CV) — El Range Rover de última generación en su versión más potente combina el lujo más extremo con un motor V8 de BMW que en ciudad consume entre 17 y 20 litros por cada 100 kilómetros según las mediciones de Km77 y Auto Bild. Es un coche que pesa más de 2.600 kilos y que está pensado para el confort de largo recorrido, no para el tráfico urbano. Cuando se usa en ciudad, que es como lo usan la mayoría de sus propietarios en España, el consumo real se aleja considerablemente de los datos de homologación.
Jeep Grand Cherokee Trackhawk (gasolina, 6.2 V8 sobrealimentado, 707 CV) — Aunque su comercialización oficial en España ha sido limitada, el Trackhawk ha llegado a través de importadores y es un caso de manual de consumo extremo: su motor de 6,2 litros sobrealimentado, derivado del Hellcat de Dodge, consume en ciudad entre 17 y 22 litros por cada 100 kilómetros según distintas pruebas internacionales. Es el ejemplo más claro de un motor pensado para el mercado norteamericano que choca frontalmente con la realidad del tráfico europeo.
BMW X7 M60i (gasolina, 4.4 V8 biturbo, 530 CV) — El X7 es el SUV más grande de BMW y el M60i su versión de altas prestaciones. Con un peso que roza los 2.500 kilos y un motor V8 de 4,4 litros, su consumo urbano WLTP se sitúa en torno a los 16-18 litros por cada 100 kilómetros. En pruebas reales en ciudad, varios medios especializados han registrado consumos de hasta 19 litros. BMW ofrece también versiones híbridas enchufables del X7 que reducen drásticamente este consumo, pero la versión M60i sigue siendo una de las más vendidas en su segmento en España.
Audi RS Q8 (gasolina, 4.0 V8 biturbo, 600 CV) — El RS Q8 es el SUV deportivo de referencia de Audi, con una carrocería coupé que no mejora especialmente su aerodinámica en ciudad. Su consumo urbano WLTP ronda los 15-17 litros por cada 100 kilómetros, y en condiciones reales de tráfico urbano denso los 17-18 litros son habituales según las pruebas de Km77. Audi lo posiciona como el SUV más deportivo de su gama, y esa deportividad tiene un precio en el surtidor que el comprador medio de este segmento asume sin demasiado drama.
Mercedes-AMG GLE 63 S (gasolina, 4.0 V8 biturbo, 612 CV) — El GLE 63 S combina el tamaño de un SUV familiar con las prestaciones de un deportivo de alta gama. En ciudad su consumo real se sitúa entre los 14 y los 17 litros por cada 100 kilómetros, dependiendo del estilo de conducción y las condiciones de tráfico. Es uno de los modelos más vendidos en el segmento de SUV de altas prestaciones en España, lo que lo convierte en un consumidor frecuente en las calles de las grandes ciudades españolas.
Maserati Levante Trofeo (gasolina, 3.8 V8 biturbo, 580 CV) — El Levante Trofeo es el SUV más potente de Maserati y uno de los más exóticos en circulación por España. Su motor Ferrari de 3,8 litros biturbo consume en ciudad entre 14 y 17 litros por cada 100 kilómetros según datos de homologación y pruebas independientes. La marca italiana ha anunciado la electrificación progresiva de su gama, por lo que las versiones de combustión pura como esta están en sus últimos años de producción.
Dodge RAM 1500 TRX (gasolina, 6.2 V8 sobrealimentado, 712 CV) — La pickup más potente del mercado, con un motor sobrealimentado de 6,2 litros y 712 caballos, es también una de las más voraces en ciudad. Aunque su presencia en España es minoritaria, las unidades que circulan por ciudades como Madrid o Barcelona consumen entre 16 y 20 litros por cada 100 kilómetros en entorno urbano, según estimaciones basadas en datos de la EPA estadounidense y pruebas europeas.
Porsche Panamera Turbo S E-Hybrid (gasolina, 4.0 V8 biturbo, 700 CV) — Aunque técnicamente es un híbrido enchufable, cuando la batería se agota, algo habitual en uso urbano intensivo sin recarga frecuente, el Panamera Turbo S funciona exclusivamente con su motor V8 de gasolina. En ese escenario su consumo urbano puede alcanzar los 14-16 litros por cada 100 kilómetros, lo que lo convierte en uno de los híbridos más consumidores cuando no se gestiona correctamente la carga. Es un ejemplo perfecto de cómo un híbrido enchufable puede ser tan ineficiente como un coche de combustión puro si no se usa como tal.
Volkswagen Touareg R (gasolina, 3.0 V6 PHEV, 462 CV) — Cierra el ranking el Touareg R, otro híbrido enchufable que en modo exclusivamente térmico, cuando la batería se ha descargado, puede consumir entre 13 y 15 litros por cada 100 kilómetros en ciudad. Incluirlo aquí responde precisamente a esa paradoja: es un coche que muchos compradores eligen por sus credenciales ecológicas y su etiqueta CERO de la DGT, pero que en uso urbano real sin recarga regular puede consumir tanto o más que un SUV diésel convencional. Los datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ya han advertido en varios informes que los híbridos enchufables solo son eficientes cuando se recargan con regularidad.
Qué tienen en común los coches más sedientos en ciudad
Si observas el ranking con perspectiva, los patrones responden a una lógica técnica muy concreta. El factor más determinante del consumo urbano no es la potencia en sí misma, sino la combinación de peso elevado, gran cilindrada y arquitectura de motor diseñada para el rendimiento en altas revoluciones. Un motor V8 o V12 de gran cilindrada trabaja en condiciones muy alejadas de su punto de eficiencia óptima cuando circula a 30 o 50 kilómetros por hora en ciudad, lo que dispara el consumo específico. A esto se añade que los vehículos más pesados, muchos de los que aparecen en este ranking superan los 2.500 kilos, necesitan más energía para acelerar desde parado, y esa energía se disipa en calor durante el frenado si el coche no cuenta con sistemas de recuperación eficientes. En ciudad, el peso es el enemigo número uno de la eficiencia.
Otro patrón relevante es la presencia creciente de SUV en los puestos más altos del ranking. Hace veinte años, los coches más consumidores en ciudad eran deportivos de dos plazas o berlinas de alta gama. Hoy, la expansión relativa de los SUV de altas prestaciones ha introducido en las ciudades españolas una nueva categoría de vehículos que combinan lo peor de dos mundos en términos de eficiencia: la masa de un todoterreno con la motorización de un deportivo. Según datos de ANFAC, los SUV representaron en 2024 más del 50% de las matriculaciones en España, y aunque la mayoría son modelos de tamaño medio con motores moderados, el crecimiento del segmento premium ha llevado aparejado un aumento de los vehículos de muy alto consumo en entorno urbano.
También merece atención la presencia de híbridos enchufables en la parte baja del ranking. La promesa de la tecnología PHEV es real cuando se usa correctamente: con la batería cargada, estos vehículos pueden circular en modo eléctrico en ciudad con consumo cero de combustible. El problema es que una parte significativa de los propietarios no los recarga con regularidad, ya sea por falta de infraestructura en su domicilio, por desconocimiento o simplemente por comodidad. La AIE estimó en su informe de 2023 que, en promedio europeo, los PHEV de empresa recorren en modo eléctrico solo el 30-40% de los kilómetros totales, y los de uso particular algo más, pero lejos del 100% que sería necesario para justificar sus credenciales ecológicas en ciudad.
El impacto económico real para el conductor español
Traducir estos consumos a euros es el ejercicio más revelador que puede hacer un conductor antes de comprar o renovar su vehículo. Con la gasolina a 1,65 euros por litro, precio medio en España durante los primeros meses de 2025 según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, un coche que consume 20 litros por cada 100 kilómetros en ciudad tiene un coste de 33 euros por cada 100 kilómetros. Si ese conductor recorre 12.000 kilómetros anuales en entorno urbano, el gasto en combustible supera los 3.900 euros al año. Compáralo con un turismo compacto eficiente que consume 6 litros por cada 100 kilómetros en ciudad: el mismo recorrido costaría menos de 1.200 euros. La diferencia es de más de 2.700 euros anuales, suficiente para cubrir varios meses de cuota hipotecaria media en muchas ciudades españolas.
A este coste directo hay que añadir el impacto sobre el medioambiente urbano y, por tanto, sobre la calidad de vida colectiva. Los vehículos con mayores consumos de combustible son también los mayores emisores de CO₂ y, en el caso de los motores de gasolina de alta potencia, de partículas ultrafinas y óxidos de nitrógeno. Las zonas de bajas emisiones (ZBE) que varias ciudades españolas, entre ellas Madrid, Barcelona, Zaragoza, Valladolid y Sevilla, están aplicando de forma progresiva al amparo de la Ley de Residuos y Suelos Contaminados de 2022 afectan directamente a los vehículos con etiqueta B o sin etiqueta ambiental de la DGT, que incluyen a varios de los modelos de este ranking. En la práctica, algunos de los coches más consumidores de esta lista tienen ya restringido o limitado el acceso al centro de las principales ciudades españolas en días de alta contaminación.
Este ranking no es un ejercicio de culpabilización ni de moralismo ecológico. Si estás pensando en comprar un vehículo y tu uso habitual es mayoritariamente urbano, los datos de este listado te dicen con claridad qué modelos van a castigar más tu economía en cada repostaje. Si ya tienes uno de estos coches, la información te ayuda a entender por qué tu gasto en combustible es tan elevado y a valorar si merece la pena explorar alternativas para los desplazamientos cotidianos. Y si simplemente te interesa entender cómo funciona la economía del automóvil en la España de 2025 y 2026, conviene recordar que el precio de compra de un coche es, muchas veces, la parte más pequeña de lo que acabas pagando por él.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta llenar el depósito de un coche que consume 25 litros a los 100 en ciudad?
Con un depósito medio de 80-90 litros y la gasolina a 1,60-1,75 euros por litro en España en 2025, llenar el depósito de un coche así cuesta entre 128 y 157 euros. En conducción urbana real, ese depósito se agota en apenas 320-360 kilómetros.
¿Cuánto dinero me puedo ahorrar al año eligiendo un coche eficiente en vez de uno de alto consumo?
Según los datos del artículo, la diferencia puede superar los 3.000 euros anuales solo en combustible si haces 15.000 kilómetros en ciudad. Eso equivale a más de 250 euros al mes que un coche eficiente te devuelve al bolsillo.
¿Por qué los coches consumen tanto más en ciudad que en carretera?
En ciudad el motor nunca trabaja cerca de su punto óptimo de eficiencia debido a las arrancadas y frenadas constantes, la marcha lenta y los embotellamientos. A eso se suma el uso intensivo del aire acondicionado, que dispara el consumo todavía más.
¿Qué es el ciclo WLTP y por qué las cifras reales son más altas?
El WLTP es el protocolo europeo de homologación de consumos que sustituyó al antiguo NEDC en 2017 y ofrece cifras más realistas, aunque siguen siendo algo optimistas. En pruebas independientes realizadas en calles reales, los consumos suelen superar los datos oficiales del fabricante.
¿Cuál es el coche que más combustible consume en ciudad en 2025?
El Lamborghini Urus Performante encabeza el ranking con un consumo urbano de entre 24 y 26 litros por cada 100 kilómetros según las fichas oficiales del fabricante. Su motor V8 biturbo de 4.0 litros y 666 CV no está precisamente diseñado para circular entre semáforos.
¿Qué tipos de coches aparecen en este ranking de mayor consumo urbano?
El ranking incluye únicamente vehículos de combustión, tanto gasolina como diésel, comercializados en España con datos de 2024 y 2025. Quedan excluidos los híbridos enchufables y los eléctricos puros, ya que tienen una lógica de consumo completamente diferente en entorno urbano.
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