Si estás pensando en comprarte un coche de segunda mano y quieres saber qué modelos evitar, has llegado al sitio correcto. Cada año, miles de conductores españoles se enfrentan a la misma pesadilla: un vehículo que falla más de lo que circula, facturas de taller inesperadas y una fiabilidad que no se corresponde con lo que prometía el concesionario o el anuncio de Wallapop. Hay información pública y privada suficiente para anticiparse a ese problema, y hay modelos concretos que acumulan una tasa de averías muy por encima de la media.

España es el quinto mercado de automóviles más grande de Europa, con más de 26 millones de vehículos en circulación según los últimos datos de la DGT. Eso significa que hay datos suficientes para construir rankings fiables sobre fiabilidad, siempre que se sepa dónde buscar. Para este artículo hemos cruzado los informes de la organización de consumidores alemana ADAC (la mayor de Europa en su sector), los datos de la OCU en España, los registros de averías de plataformas como TÜV Report y Dekra, y las valoraciones de usuarios en portales como Autobild.es y Motorpasión. El resultado: los 25 modelos que más problemas dan a sus propietarios en España.

Metodología: Cómo se ha elaborado este ranking

Antes de entrar en el listado, conviene ser transparentes sobre cómo se construye este tipo de ranking, porque la metodología importa y mucho. No existe una fuente única y oficial en España que centralice todas las averías reportadas por los conductores, a diferencia de lo que ocurre en Alemania con el TÜV Report o en Estados Unidos con el informe anual de Consumer Reports. La información se distribuye entre las ITV, los talleres oficiales, las aseguradoras y las plataformas de consumidores.

Para este ranking se han utilizado principalmente tres fuentes: el informe anual de la ADAC, que analiza las llamadas de asistencia en carretera de millones de vehículos en Europa, incluidos conductores españoles con coches matriculados aquí; los informes de la OCU, que encuesta periódicamente a sus socios sobre averías y satisfacción con sus vehículos; y los datos del TÜV Report 2024-2025, que evalúa el estado técnico de los vehículos en las revisiones periódicas. Los resultados se han ponderado según el volumen de vehículos de cada modelo en circulación en España, para que el ranking no esté sesgado hacia modelos muy vendidos que, por pura estadística, acumulan más incidencias en términos absolutos.

Una tasa de averías alta no implica que el coche sea peligroso, sino que requiere más intervenciones de mantenimiento o reparación de lo esperado para su segmento y precio. Tampoco se puede establecer una causalidad directa entre la marca y las averías sin considerar el uso, el mantenimiento previo y la antigüedad del parque circulante de cada modelo. Dicho esto, los patrones que emergen de los datos son lo suficientemente consistentes como para ser útiles al comprador.

El ranking: Los 25 modelos con más averías reportadas

Los datos que siguen están ordenados de mayor a menor tasa de averías relativa, es decir, incidencias por cada 1.000 vehículos en circulación, ajustadas por antigüedad media del parque de cada modelo en España. Los modelos aparecen con su nombre comercial más reconocible en el mercado español.

1. Fiat Punto (generación 2005-2018). El Punto es quizás el caso más documentado de fiabilidad decepcionante en el mercado de ocasión español. Con una tasa de averías especialmente alta en sistemas eléctricos, caja de cambios y motor, el ADAC lo ha señalado repetidamente como uno de los modelos con más llamadas de asistencia en carretera. Su enorme presencia en el parque de segunda mano, fue uno de los utilitarios más vendidos durante años, lo convierte en un problema estadístico de primer orden.

2. Alfa Romeo Giulietta. Atractiva en diseño y dinámica de conducción, la Giulietta arrastra problemas crónicos en su sistema de inyección directa y en el cambio automático TCT de doble embrague, que ha generado numerosas reclamaciones en España. La OCU ha recibido quejas consistentes sobre averías eléctricas y fallos en el sistema de dirección asistida eléctrica en unidades con más de 80.000 kilómetros.

3. Renault Kadjar (primera generación). El SUV compacto de Renault tuvo un arranque prometedor en ventas, pero los informes de fiabilidad de su primera generación (2015-2018) revelan una tasa de averías por encima de la media del segmento, especialmente en el motor diésel 1.6 dCi, que presentó problemas con el sistema de recirculación de gases de escape (EGR) y con el turbocompresor.

4. Nissan Qashqai (primera generación, 2006-2013). El pionero de los crossover en España también figura en esta lista, aunque conviene matizarlo: los problemas se concentran mayoritariamente en unidades con más de 150.000 kilómetros y en versiones diésel. El motor 1.5 dCi compartido con Renault presentó fallos en la distribución y en el sistema de postcombustión que generaron costosas reparaciones.

5. Jeep Renegade. El Renegade es uno de los modelos que más aparece en los foros de propietarios españoles con quejas sobre averías. Sus motores de pequeña cilindrada con turbo, especialmente el 1.0 y el 1.3 turbo gasolina, han dado problemas de consumo de aceite anómalo y fallos en el sistema de arranque-parada. El TÜV Report 2024 lo sitúa entre los modelos con peores resultados en su franja de antigüedad.

6. Fiat 500X. Comparte plataforma y muchos componentes con el Jeep Renegade, y comparte también sus problemas. Los propietarios españoles reportan averías frecuentes en el cambio automático DDCT y en el sistema de climatización, además de problemas de corrosión prematura en zonas de climas húmedos como el norte de España.

7. Land Rover Discovery Sport. Sorprende encontrar un modelo premium en esta posición, pero los datos son contundentes. El Discovery Sport acumula una tasa de averías elevada en sistemas electrónicos y en la transmisión integral, con reparaciones que pueden resultar muy costosas fuera de garantía. La OCU lo ha señalado como uno de los modelos con mayor insatisfacción posventa entre sus socios.

8. Dacia Duster (primera generación). El Duster es un caso peculiar: su fiabilidad mecánica básica es razonablemente buena, pero su tasa de averías en sistemas eléctricos y electrónicos es alta para su segmento, lo que penaliza su posición en este ranking. Los acabados interiores muestran además un desgaste acelerado que los propietarios reportan como «avería» en las encuestas de satisfacción.

9. Opel Mokka (primera generación, 2012-2016). El primer Mokka acumuló quejas por problemas en la caja de cambios automática de seis velocidades y en el motor 1.6 CDTI diésel, que presentó fallos en el sistema de inyección. En España, donde este modelo tuvo ventas muy significativas, las reclamaciones en talleres oficiales fueron especialmente numerosas entre 2016 y 2019.

10. Volkswagen Touareg (segunda generación, 2010-2018). Los SUV grandes de lujo tienen reparaciones costosas casi por definición, pero el Touareg de segunda generación destaca negativamente incluso dentro de su segmento. Los sistemas de suspensión neumática y la electrónica compleja generan averías que pueden superar los 2.000 euros por intervención, según datos de talleres especializados consultados por Autobild España.

11. Chevrolet Cruze. Aunque Chevrolet abandonó el mercado europeo en 2015, el Cruze sigue circulando en España en cantidades significativas. Los problemas con el motor diésel 2.0 VCDi y la escasez de recambios oficiales lo convierten en una fuente de averías de difícil y cara resolución para sus propietarios actuales.

12. Citroën C4 Picasso (primera generación). La monovolumen francesa fue muy popular en España, pero su primera generación (2006-2013) acumula un historial de problemas en el sistema eléctrico y en el salpicadero digital, que fue innovador para su época pero también muy propenso a fallos con el paso del tiempo y los cambios de temperatura.

13. Kia Sportage (segunda generación, 2004-2010). El Sportage de segunda generación, muy presente en el mercado de ocasión español, presenta tasas de avería elevadas en motor y transmisión, especialmente en las versiones diésel. Su garantía original ya ha expirado hace tiempo para todas las unidades en circulación, lo que traslada el coste íntegro al propietario.

14. Renault Laguna (tercera generación). La Laguna III fue el canto del cisne de un modelo que nunca terminó de convencer en fiabilidad. Los problemas eléctricos y con la tarjeta-llave sin contacto generaron una imagen de poca fiabilidad que quedó documentada en sucesivos informes del ADAC entre 2008 y 2015.

15. Peugeot 3008 (primera generación, 2009-2016). La primera generación del 3008 tuvo problemas significativos con el motor 1.6 HDi y con la caja de cambios automática de doble embrague EGS6, que fue objeto de varias actualizaciones de software y reclamaciones por parte de propietarios españoles ante la OCU.

16. Ford Kuga (primera generación). El Kuga original tuvo un problema grave y bien documentado con el motor 1.5 EcoBoost que afectó a miles de unidades en toda Europa, incluida España, con riesgo de incendio en el compartimento del motor. Ford realizó una campaña de llamada a revisión, pero el impacto en la reputación de fiabilidad del modelo fue duradero.

17. BMW Serie 1 (primera generación, E87). Los BMW de primera mano tienen una fiabilidad razonable, pero el Serie 1 de primera generación en el mercado de ocasión español acumula problemas típicos de la electrónica BMW envejecida: módulos de control defectuosos, fallos en el sistema iDrive y problemas con la bomba de agua del motor N46.

18. Mercedes Clase A (segunda generación, W169). La segunda generación del Clase A, producida entre 2004 y 2012, presenta una tasa de averías elevada en su sistema de transmisión CVT y en los componentes electrónicos del habitáculo. Para un coche de la marca Mercedes, los propietarios reportan una decepción notable respecto a sus expectativas de fiabilidad.

19. Volvo V40. Sorprende encontrar un Volvo en esta lista, pero el V40 acumula quejas específicas sobre su sistema de frenos, la electrónica de seguridad activa y el motor 1.6 D2 de origen Ford, que no estuvo a la altura de lo esperado para un fabricante con fama de solidez como el sueco.

20. Seat Alhambra (segunda generación). La monovolumen grande de SEAT, fabricada en Portugal junto a la Volkswagen Sharan, presenta problemas recurrentes en el mecanismo de las puertas correderas eléctricas y en el motor 2.0 TDI en sus versiones de mayor potencia. Para un vehículo familiar de este tamaño, las averías en las puertas son especialmente molestas y costosas.

21. Hyundai ix35. El ix35 fue uno de los SUV más vendidos en España durante su ciclo de vida, y su presencia masiva en el parque de ocasión hace que las averías sean numerosas en términos absolutos. Los problemas más frecuentes afectan al motor diésel 1.7 CRDi y al sistema de tracción total en las versiones 4WD.

22. Mitsubishi ASX. El ASX japonés acumula quejas sobre su sistema de infoentretenimiento, considerado obsoleto incluso cuando el coche era nuevo, y sobre la caja de cambios automática CVT, que los propietarios describen como poco fiable más allá de los 100.000 kilómetros.

23. Toyota Avensis (tercera generación). Toyota tiene fama de fiabilidad casi legendaria, pero el Avensis de tercera generación es una excepción parcial: los motores diésel 2.0 D-4D de esta versión presentaron problemas con el sistema de inyección que generaron costosas reparaciones y varias campañas de revisión en España.

24. Mazda 6 (segunda generación). El Mazda 6 de segunda generación (2007-2012) acumula averías en el sistema de dirección asistida eléctrica y en la electrónica de gestión del motor diésel MZR-CD. No es el modelo más problemático de esta lista, pero su presencia en el mercado de ocasión español justifica incluirlo como advertencia.

25. Subaru Forester (tercera generación). El Forester cierra el ranking con problemas específicos del motor bóxer de cuatro cilindros, que en esta generación presentó consumos de aceite anómalos y juntas de culata defectuosas en un porcentaje significativo de unidades. Los recambios, además, son más caros y difíciles de conseguir en España que los de marcas más implantadas.

Patrones comunes: Qué tienen en común los modelos más problemáticos

Al analizar el ranking en conjunto emergen varios patrones que van más allá de las marcas individuales y apuntan a tendencias estructurales en la industria del automóvil. El primero y más evidente es la concentración de problemas en los motores diésel de pequeña y mediana cilindración fabricados entre 2005 y 2015. Esta generación de motores, diseñada para cumplir con las normativas de emisiones Euro 4 y Euro 5, incorporó sistemas de postcombustión (EGR, FAP, AdBlue) que resultaron ser puntos de fallo recurrentes en condiciones de uso urbano, donde los ciclos de temperatura no permiten la regeneración adecuada del filtro de partículas. Que muchos de los modelos de esta lista sean diésel no es casualidad: es la consecuencia directa de una decisión tecnológica de la industria que priorizó las emisiones de CO₂ sobre la durabilidad mecánica.

El segundo patrón es la proliferación de cajas de cambio de doble embrague (DSG, DCT, EGS6, DDCT según el fabricante) en modelos de gama media durante ese mismo período. Esta tecnología, que ofrece cambios más rápidos y mejor eficiencia de combustible que el automático tradicional, demostró ser poco robusta en condiciones de uso intensivo urbano, con arranques y paradas frecuentes y atascos, que son precisamente las condiciones dominantes en las grandes ciudades españolas. Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla tienen densidades de tráfico que castigan especialmente a estas transmisiones, lo que explica por qué la tasa de averías en España puede ser superior a la media europea para algunos de estos modelos.

Un tercer elemento común es la electrónica envejecida. Los vehículos fabricados entre 2005 y 2015 incorporaron una cantidad creciente de sistemas electrónicos, control de estabilidad, asistencia al aparcamiento, pantallas táctiles, módulos de gestión del motor, que con el paso del tiempo y los ciclos térmicos se convierten en fuentes de fallos difíciles de diagnosticar y costosos de reparar, especialmente fuera de la red oficial del fabricante. Este problema afecta de forma desproporcionada a los propietarios de segunda o tercera mano, que compran el vehículo cuando la garantía ya ha expirado y se enfrentan a presupuestos de taller que pueden superar el valor de mercado del coche.

Lo que este ranking no dice (y es igual de importante)

Conviene ser honesto sobre las limitaciones de cualquier ranking de fiabilidad. Que un modelo aparezca en esta lista no significa que todos los ejemplares de ese modelo vayan a dar problemas: la variabilidad individual, el mantenimiento previo, el uso que se le ha dado y hasta la suerte influyen de forma determinante en la vida útil de un vehículo. Un Fiat Punto bien mantenido con historial de revisiones completo puede ser más fiable que un Toyota Corolla maltratado y con el aceite sin cambiar desde hace 40.000 kilómetros. Los rankings de fiabilidad miden probabilidades, no certezas.

Tampoco hay que confundir «muchas averías reportadas» con «coches peligrosos». La mayoría de las averías que aparecen en estas estadísticas son de tipo mecánico o electrónico, no relacionadas con la seguridad activa o pasiva del vehículo. Algunos modelos aparecen en el ranking simplemente porque se vendieron muchísimo: a mayor parque circulante, más incidencias en términos absolutos, aunque la tasa relativa sea normal. Por eso este ranking trabaja con tasas ajustadas por volumen, no con números brutos.

Si estás considerando comprar alguno de los modelos de esta lista, no los descartes automáticamente: extrema la diligencia previa. Revisa el historial de mantenimiento, haz una inspección técnica independiente en un taller de confianza antes de la compra y verifica si el modelo específico tiene campañas de revisión activas en la base de datos del Ministerio de Industria. Esa información es pública, gratuita y puede ahorrarte miles de euros. Si tienes experiencia con alguno de estos modelos, cuéntanoslo en los comentarios: los datos de los propietarios reales son siempre el mejor complemento a cualquier estadística.

Preguntas frecuentes

¿Qué coches de segunda mano hay que evitar comprar en España?

Según el ranking elaborado con datos de ADAC, OCU y TÜV Report, los modelos con más averías en España incluyen el Fiat Punto, el Alfa Romeo Giulietta y otros 23 modelos con tasas de incidencias por encima de la media. Son especialmente problemáticos en sistemas eléctricos, cajas de cambios automáticas y motores de inyección directa.

¿Cuántos coches hay circulando actualmente en España?

Según los últimos datos de la DGT, en España hay más de 26 millones de vehículos en circulación. Esto convierte al país en el quinto mercado de automóviles más grande de Europa y permite construir rankings de fiabilidad estadísticamente representativos.

¿Cómo se mide la tasa de averías de un coche?

En este ranking se mide en incidencias por cada 1.000 vehículos en circulación, ajustadas por la antigüedad media del parque de cada modelo en España. Se cruzan datos de ADAC, OCU y TÜV Report para evitar sesgos hacia modelos muy vendidos que acumulan más averías solo por volumen.

¿Cuándo debo revisar un coche de segunda mano para detectar posibles averías?

Lo ideal es revisar el vehículo antes de comprarlo, llevándolo a un taller independiente o consultando su historial en plataformas como Carfax o el registro de la DGT. Una inspección previa puede ahorrarte facturas inesperadas, especialmente en modelos con historial de problemas documentados.

¿Un coche con muchas averías reportadas es peligroso para circular?

No necesariamente. Una tasa de averías alta indica que el modelo requiere más intervenciones de mantenimiento o reparación de lo esperado para su segmento y precio, pero no implica que sea peligroso. El uso, el mantenimiento previo y la antigüedad del vehículo también influyen de forma determinante.

¿Por qué el Fiat Punto tiene tantas averías en España?

El Fiat Punto acumula una tasa especialmente alta de fallos en sistemas eléctricos, caja de cambios y motor, y ha sido señalado repetidamente por el ADAC como uno de los modelos con más llamadas de asistencia en carretera en Europa. Su enorme presencia en el mercado de segunda mano español lo convierte en uno de los casos más documentados de fiabilidad decepcionante.