El euríbor, el índice de referencia para muchas hipotecas en España, ha experimentado estos días un importante repunte tras un período de relativa estabilidad. Este miércoles, el índice ha escalado hasta el 2,307%, marcando su mayor nivel desde mediados de diciembre y la subida diaria más pronunciada desde julio de 2025, situándose en un 3,3%. Este movimiento ha generado preocupación entre los hipotecados, quienes ven cómo la incertidumbre económica global impacta directamente en sus cuotas mensuales.

La inestabilidad en Oriente Medio, con las tensiones en Irán, está teniendo un efecto dominó en los mercados financieros. El temor a una escalada del conflicto y su posible impacto en los precios del petróleo y el gas ha provocado un aumento en los tipos de interés. El incremento en el coste del crudo, que ha superado el 15% en pocos días, y la casi duplicación del precio del gas, aunque no afectan de forma directa al euríbor, sí influyen en las decisiones del Banco Central Europeo (BCE). Si la situación empeora, el BCE podría verse obligado a considerar una subida de los tipos oficiales, actualmente en el 2%, lo que impulsaría aún más el índice hipotecario.

Es importante recordar que el último ciclo alcista del euríbor coincidió con la crisis energética desencadenada por la invasión rusa de Ucrania y el corte del suministro de gas a Europa. Aunque la subida del BCE no se debió únicamente al shock energético, ya que los tipos llevaban tiempo en negativo para impulsar la economía tras la pandemia, el aumento de la demanda y la inflación, sumado al encarecimiento de la energía, presionaron al banco central a tomar medidas.

Ahora, existe inquietud en el mercado de que los bancos centrales puedan adoptar medidas preventivas para contener una posible escalada de precios impulsada por el petróleo y el gas. A pesar de que el euríbor se calcula a partir de los préstamos entre bancos europeos, el índice refleja las expectativas del mercado sobre los tipos de interés. Tras un período de relajación, los inversores habían comenzado a anticipar una bajada de tipos por parte del BCE, según indicaban los Overnight Index Swaps (OIS). Sin embargo, el giro en las expectativas ha sido evidente en los futuros del euríbor a tres meses, que no preveían subidas hasta mediados de 2028, pero que ahora negocian contratos con vencimiento en marzo de 2027 a un 2,22%.

Afortunadamente, las tensiones del mercado parecen haberse relajado ligeramente este miércoles, lo que también se ha reflejado en los futuros del euríbor. Sin embargo, la situación sigue siendo volátil y los hipotecados deben estar atentos a la evolución de los acontecimientos.

Factores que influyen en el Euríbor