El mercado inmobiliario español ha vivido un 2025 de vértigo, con cifras de compraventa que no se veían desde antes de la crisis financiera de 2008. En septiembre se registraron 63.794 operaciones de compraventa, lo que supone un aumento del 3,8% respecto al año anterior y el mejor dato para ese mes desde que se tienen registros. Sin embargo, este crecimiento, aunque positivo, ha empezado a perder fuerza.
Según los principales portales inmobiliarios, estamos ante un crecimiento mucho más moderado que en meses anteriores, lo que podría estar anticipando un «techo» en el volumen de operaciones. Es decir, el mercado podría estar tocando su límite.
Una de las razones clave está en la escasez de oferta disponible. Francisco Iñareta, portavoz de Idealista, ha sido claro: “la oferta está en mínimos históricos”, lo que dificulta que la actividad continúe creciendo al mismo ritmo. A esto se suma otro factor determinante: el aumento de los precios. Con unos niveles cada vez más elevados, muchos compradores se están quedando fuera, simplemente porque no pueden permitirse pagar lo que se pide por una vivienda.
Desde la Federación de Asociaciones de Empresas Inmobiliarias (Fadei) apuntan también a un freno natural: los precios están empezando a chocar contra los salarios, y eso, unido a la falta de viviendas disponibles, está marcando un límite evidente al crecimiento. Septiembre mejoró levemente respecto a agosto, pero sigue sin ser un rebote robusto.
La situación es compleja y, como señala la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI), el mercado vive un momento “positivo, pero frágil”. La actividad se mantiene, en parte, gracias a dos factores: el empuje de la obra nueva y la escasez de opciones en el mercado del alquiler, que está llevando a muchos inquilinos a optar por la compra como única alternativa.
Por su parte, Fotocasa introduce otro elemento clave en la ecuación: la política monetaria. Según su directora de Estudios, María Matos, el cambio de rumbo del Banco Central Europeo, con tipos más estables y la expectativa de bajadas, está funcionando como «palanca de acceso» al mercado para el 21% de ciudadanos que antes estaban excluidos. Si se mantiene esta dinámica, 2025 podría cerrar con 710.000 operaciones de compraventa y más de 470.000 hipotecas concedidas, consolidando el mejor año para el sector desde 2007.
Desde Pisos.com, Ferran Font coincide en que la demanda sigue siendo fuerte, empujada por tipos de interés contenidos y la expectativa de que los precios seguirán subiendo. Para Font, es probable que el elevado nivel de actividad se mantenga en los próximos meses, aunque todo dependerá de cómo evolucionen factores como el empleo, los salarios y el acceso al crédito.
En definitiva, aunque los datos de compraventa siguen siendo altos, el mercado inmobiliario podría estar entrando en una fase de maduración, donde el crecimiento se modera y empiezan a pesar más los límites estructurales del sistema: falta de oferta, precios desorbitados y poder adquisitivo estancado.
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