El mandato de Luis de Guindos al frente de la vicepresidencia del BCE expira el próximo 31 de mayo, y aunque el proceso oficial para encontrar relevo no ha empezado, ya se están barajando nombres en los pasillos de Bruselas. La reunión del Eurogrupo de este miércoles ha servido para exponer a los ministros de Finanzas cómo se desarrollará el proceso de sustitución: desde los plazos para presentar candidaturas, previsiblemente en diciembre, hasta los trámites institucionales que aún deben cumplirse.

Una de las claves está en la carta que Christine Lagarde debe enviar notificando el fin de mandato de De Guindos. Será entonces cuando se activen oficialmente las candidaturas. Hasta entonces, las capitales europeas ya se posicionan.

Primeros nombres sobre la mesa

Uno de los primeros en alzar la voz ha sido Finlandia. La ministra Riikka Purra ha manifestado abiertamente su apoyo al actual gobernador del Banco de Finlandia, Olli Rehn, quien ya ha mostrado interés por el puesto. Con experiencia como comisario europeo y con una carrera centrada en los entresijos de la política económica europea, su perfil encaja con el de otros vicepresidentes anteriores.

Portugal también ha aparecido en las quinielas. El ministro Joaquim Miranda Sarmento ha sido más cauto, pero no ha ocultado que Mário Centeno, actual gobernador del Banco de Portugal y expresidente del Eurogrupo, sería una opción lógica. Su nombre genera consenso en varias capitales, y cuenta con un recorrido europeo considerable. Eso sí, el ministro ha preferido no confirmar si está oficialmente en la carrera.

El BCE se prepara para un relevo en profundidad

Lo interesante del momento no es solo la salida de De Guindos. Su marcha es la primera ficha en una renovación que afectará a cuatro de los seis miembros del Consejo Ejecutivo del BCE en poco más de dos años. Una reconfiguración profunda que puede influir en la orientación futura de la política monetaria del euro.

A él se sumarán el economista jefe Philip Lane (que dejará su puesto en mayo de 2027), la alemana Isabel Schnabel (que finaliza en diciembre de ese mismo año) y la propia presidenta Christine Lagarde, cuyo mandato acaba en octubre de 2027. Para entonces, sólo quedarán en sus puestos el italiano Piero Cipollone y el holandés Frank Elderson.

Entre halcones, palomas y cuotas políticas

El equilibrio en la composición del Consejo Ejecutivo del BCE no se deja al azar. En él se representa a las cinco economías más grandes del euro: Alemania, Francia, Italia, España y Países Bajos, junto a un sexto miembro de un país más pequeño (actualmente Irlanda). También se cuida que haya una mezcla entre países del norte, tradicionalmente más rígidos en política monetaria, y países del sur, más flexibles.

A esto se suma la búsqueda de cierto equilibrio ideológico entre “halcones” —más partidarios de subir tipos para controlar la inflación— y “palomas”, más proclives a medidas expansivas. Y aunque se intenta cuidar la representación femenina, actualmente el órgano está compuesto por cuatro hombres y dos mujeres.