El coste de las hipotecas variables se acerca cada vez más al de las fijas en España. Según los últimos datos de la Asociación Hipotecaria Española (AHE), al cierre del segundo trimestre de 2025, el tipo medio de las hipotecas fijas se sitúa en el 2,5 %, mientras que el de las variables baja al 3 %, reduciendo notablemente la distancia que las separaba.
Esta convergencia se debe a la corrección en los tipos de interés aplicada por el Banco Central Europeo (BCE), que tras alcanzar el 4,5 % en 2023, ha reducido progresivamente el precio del dinero hasta el 2 % actual. Esto ha abaratado los préstamos, especialmente los de tipo variable, que son los más sensibles a los movimientos del mercado.
Hace solo tres años, en 2022, las hipotecas variables se ofrecían al 1,9 % y las fijas al 1,8 %, cifras muy inferiores a las actuales, lo que refleja la fuerte subida de tipos vivida en 2023 y 2024. Tras ese pico, la tendencia se ha revertido y el mercado hipotecario muestra señales de estabilización.
A pesar del descenso de los tipos variables, las hipotecas fijas siguen siendo las preferidas por los clientes, debido a su mayor seguridad ante posibles fluctuaciones. Actualmente, tres de cada cuatro nuevas hipotecas son a tipo fijo, mientras que las variables apenas representan el 7 % del total. Las mixtas, que combinan ambas modalidades, suponen el 18 %.
La Comunitat Valenciana destaca como una de las regiones con mayor dinamismo hipotecario: en el último año, las nuevas contrataciones han crecido un 39 %, superando las 55.000 operaciones firmadas entre 2024 y 2025.
En resumen, la política monetaria del BCE y la recuperación económica están igualando los costes de las hipotecas fijas y variables, en un contexto de estabilización del mercado tras los fuertes ajustes de los últimos años.