El Euríbor ha roto su racha bajista y ha cerrado agosto en el 2,114 %, lo que representa el primer repunte del índice en lo que va de 2025. Aunque el nivel sigue siendo bajo en comparación con los picos de 2023, el cambio de dirección es suficiente para reactivar las dudas entre quienes tienen una hipoteca variable. Esta subida coincide con la decisión del Banco Central Europeo de mantener los tipos oficiales en el 2 %, alejando —al menos de momento— la posibilidad de nuevas bajadas a corto plazo.
Lo que ha cambiado es el tono. El BCE empieza a hablar de “pausa” en la relajación monetaria, algo que no pasaba desde que comenzaron las bajadas en primavera. Con la inflación ya contenida y el crecimiento económico europeo limitado —1,2 % previsto para 2025 y 1 % para 2026—, el margen para más recortes se estrecha. Según sus propias previsiones, el Euríbor a tres meses podría rondar el 2,2 % en diciembre y mantenerse en torno al 2 % en los próximos dos años. Las cifras cuadran con las previsiones de instituciones económicas nacionales, que apuntan a un Euríbor a 12 meses del 2 % para finales de 2025 y del 1,9 % para 2026.
El mercado hipotecario se está adaptando. Para quienes tienen hipotecas variables, la noticia tiene dos caras. Por un lado, los que revisen su préstamo a partir de septiembre seguirán viendo una leve bajada en la cuota mensual, ya que el Euríbor actual está por debajo del que se aplicaba a finales de 2024 (entre el 2,936 % de septiembre y el 2,436 % de diciembre). Pero la tendencia a la baja se está agotando. A partir de ahora, las rebajas serán más suaves y en 2026 podrían llegar a desaparecer por completo.
Esto se traduce en una cierta estabilización para las familias endeudadas. Aunque aún quedan meses en los que las revisiones permitirán ahorros, lo más probable es que en 2026 y 2027 las cuotas dejen de moverse, siempre que se cumplan las previsiones actuales. No se espera una vuelta a las subidas del Euríbor al nivel de 2023, pero tampoco parece que vayamos a ver mínimos como los registrados entre 2016 y 2021.
Mientras tanto, la evolución del mercado hipotecario muestra señales dispares. En Baleares, las ejecuciones hipotecarias han caído con fuerza: un 44,5 % menos en el segundo trimestre respecto al año pasado, pasando de 146 a 81 casos. Un comportamiento que contrasta con lo ocurrido a nivel nacional, donde las ejecuciones han subido un 15,7 % en el mismo periodo, hasta alcanzar las 6.407.