El mercado inmobiliario en España ha acelerado su actividad en los últimos meses. En mayo se registraron más de 61 000 operaciones de compraventa, un 39,7 % más que el año anterior. Pese al dinamismo, el encarecimiento de la vivienda continúa siendo un obstáculo para muchas familias que buscan acceder a una hipoteca.

La última decisión del Banco Central Europeo ha introducido un elemento que puede cambiar el panorama. Con la rebaja de junio, el tipo oficial pasó del 2,25 % al 2 %, marcando la séptima bajada consecutiva. Gonzalo Bernardos, economista y profesor, considera que “el Banco Central Europeo ha vuelto a bajar los tipos de interés. Su principal referencia ha pasado del 2,25 % al 2 %”.

El experto subraya que esta medida beneficia directamente a quienes ya tienen una hipoteca y a quienes están pensando en contratar una. Según sus palabras, “es una buena noticia para los hipotecados a tipos de interés variable, para aquellos que tienen hipotecas a tipo fijo, para poderlas renegociar con el banco, subrogarse o cambiar de hipoteca y tener un tipo de interés inferior”.

El efecto más inmediato de esta decisión será el abaratamiento de las cuotas mensuales. En las hipotecas variables, la revisión aplicará un Euríbor más bajo, mientras que en los préstamos a tipo fijo se abre la puerta a renegociaciones en mejores condiciones. La reducción de tipos facilita también la concesión de nuevos créditos, con intereses históricamente bajos y plazos más cómodos para las familias.

Bernardos añade un matiz histórico: “Si lo miramos a nivel histórico, lo único que no hemos de pensar es en la etapa básicamente 2014-2020, en que era una etapa extraordinariamente de bajos tipos de interés por lo mal que iba la zona euro”. Con ello recuerda que los niveles actuales, aunque ventajosos, no alcanzan las cifras extraordinarias de aquella etapa.

La previsión a corto plazo también apunta a un entorno aún más favorable. El propio Bernardos asegura que “las buenas noticias no se han acabado. Como la zona euro no está nada boyante, sino prácticamente en estancamiento económico, a final de año tendremos tipos de interés al 1,5 %”.

Unos tipos más bajos no solo alivian la carga de quienes ya están hipotecados, también estimulan a los nuevos compradores. Con el crédito más barato, el acceso a la financiación se vuelve menos exigente y amplía las opciones de quienes buscan dar el paso hacia la propiedad. Todo esto en un contexto donde la oferta de vivienda sigue siendo insuficiente para la demanda, lo que mantiene el pulso de los precios en niveles elevados.