La compraventa financiada de vivienda está recuperando músculo a un ritmo difícil de ignorar. En marzo se firmaron 42.831 hipotecas sobre viviendas en España, un 44,5% más que en el mismo mes del año anterior. No solo es el mayor repunte interanual desde la pandemia, sino también el mejor dato para un mes de marzo desde 2022, según ha confirmado el INE. La fotografía empieza a mostrar señales claras de un renovado dinamismo tras meses marcados por la parálisis derivada del endurecimiento monetario.
Lo más llamativo no es solo la cantidad de operaciones, sino su intensidad económica: el capital prestado creció un 65,2%, hasta superar los 6.700 millones de euros, y el importe medio se disparó un 14,3%, alcanzando los 156.698 euros. Es una señal evidente de que no solo se está comprando más, sino también más caro, o con mayor financiación por vivienda.
Los datos de marzo consolidan una tendencia que ya venía apuntando desde mediados del año pasado. Con este nuevo ascenso, el mercado encadena nueve meses consecutivos de incrementos en la firma de hipotecas. Y lo hace en un contexto donde el tipo de interés medio se mantiene aún contenido: en marzo se situó en el 2,97%, levemente por encima de febrero (2,96%), pero todavía por debajo del 3%, una barrera psicológica relevante para muchos hogares.
La estructura del mercado también está cambiando. El 66,8% de las nuevas hipotecas se firmaron a tipo fijo, el porcentaje más elevado desde enero de 2023. Aunque el tipo variable ha ganado algo de terreno (33,2% de cuota), lo cierto es que la preferencia por tipos estables sigue predominando, probablemente por la incertidumbre que sigue rodeando al Euríbor, que continúa en niveles altos pese a la expectativa de que el BCE recorte tipos en junio.
El interés inicial medio fue del 2,82% para hipotecas variables y del 3,05% para las de tipo fijo. Esta diferencia, más estrecha que en otros momentos, puede estar animando a algunos a volver a considerar el variable, especialmente si confían en una futura relajación de tipos.
A nivel territorial, Andalucía (8.196), Cataluña (7.503) y Madrid (6.536) lideraron el número de hipotecas firmadas. La Comunidad Valenciana, con 4.738, completó el podio. Pero el crecimiento más explosivo se dio en regiones tradicionalmente menos protagonistas en el mercado hipotecario, como Galicia (+99,1%), Castilla y León (+98,5%) y Asturias (+75,2%). Por el contrario, Navarra fue la única comunidad donde descendió el número de hipotecas, con una caída del 12,1%.
Otro dato interesante lo aporta la movilidad hipotecaria. En marzo se modificaron las condiciones de 14.820 hipotecas, un 7,7% más que un año antes. Aunque las novaciones (cambios dentro de la misma entidad) bajaron un 12,7%, se dispararon las subrogaciones al deudor, multiplicándose por más de 14. Este tipo de operaciones implica un cambio de titularidad, lo que puede interpretarse como un repunte de las compraventas de viviendas con hipoteca viva. Las subrogaciones al acreedor —cambiar de banco— cayeron con fuerza (-57,1%), lo que indica que la guerra hipotecaria entre entidades sigue en niveles bajos.
En conjunto, los datos de marzo sugieren un mercado hipotecario que se está desperezando después de una travesía complicada. La bajada del Euríbor desde los máximos de octubre de 2023, junto a la expectativa de recortes de tipos por parte del BCE, está devolviendo la confianza a compradores e inversores. Si las previsiones del BCE se cumplen y el tipo oficial baja en junio, el repunte podría continuar durante los próximos meses.
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