El euríbor a un año, el principal referente para calcular las hipotecas variables en España, mantiene su tendencia descendente en febrero. Con una media mensual estimada en torno al 2,40 %, el índice se sitúa por debajo del 2,525 % registrado en enero, poniendo fin al ligero repunte del mes pasado.

Menos presión sobre las hipotecas

Esta bajada beneficia a quienes revisen su préstamo hipotecario en estas fechas. Si tomamos como ejemplo una hipoteca de 150.000 euros a 25 años, con un diferencial del 1 % sobre el euríbor, la cuota mensual se reducirá en más de 100 euros, lo que supone un ahorro anual de 1.200 euros. Para quienes tengan una hipoteca de 300.000 euros, la rebaja será aún mayor: unos 210 euros al mes o más de 2.500 euros al año.

Este respiro llega después de un 2023 complicado, en el que el euríbor llegó a superar el 4 %, lo que disparó las cuotas de miles de familias. Sin embargo, el indicador ha ido perdiendo fuerza desde mediados de 2024, en gran parte debido a los recortes de tipos de interés aplicados por el Banco Central Europeo (BCE).

¿Hasta dónde bajará el euríbor?

Los expertos creen que el euríbor se estabilizará en torno al 2,5 % en el primer semestre de 2025. Pero para la segunda mitad del año, la previsión es más incierta. Todo dependerá de las decisiones del BCE, que se reunirá nuevamente el 13 de marzo para analizar la evolución económica y decidir si continúa con los recortes de tipos.

Según el analista de mercados de Ebury, Diego Barnuevo, el euríbor podría mantenerse en niveles similares a los actuales debido a dos factores principales:

Por su parte, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha asegurado que la inflación debería volver al objetivo del 2 % a lo largo del año, aunque advirtió de que una posible guerra comercial podría complicar las cosas.

El BCE y el dilema de los tipos de interés

El mercado apuesta por que el BCE seguirá recortando tipos en los próximos meses, aunque la entidad ha dejado claro que su política será dependiente de los datos económicos. En este sentido, los inversores estarán atentos a los próximos indicadores de inflación y crecimiento de la eurozona.

Lo que sí está claro es que, por ahora, los hipotecados pueden respirar un poco más tranquilos. La bajada del euríbor en febrero supone un alivio económico importante, sobre todo en un contexto de precios aún elevados y una economía que no termina de despegar.