Una de las cosas que más me han impactado del incendio que asola a la ciudad de Los Ángeles es la destrucción total de miles de viviendas que estaban construidas principalmente de madera, algo que ya había visto muchas veces en los programas de reformas que tanto ponen en la tele.

La madera es el material predominante en la construcción de viviendas en Estados Unidos, un hecho que sorprende considerando su vulnerabilidad ante desastres naturales como huracanes, incendios y tornados. Sin embargo, detrás de esta decisión hay razones históricas, económicas y prácticas que explican su prevalencia.

Desde la llegada de los colonos europeos, la necesidad de construir grandes cantidades de viviendas en poco tiempo llevó a adoptar la madera como principal material. La rapidez con la que se puede construir una casa de madera la hace ideal para responder a la demanda habitacional. Además, las casas de madera son más fáciles de ensamblar. En la actualidad, existen kits prefabricados que permiten que incluso los propietarios puedan levantar sus propias viviendas, algo imposible de lograr con materiales más pesados como el ladrillo o el hormigón.

Estados Unidos cuenta con vastas áreas boscosas, lo que garantiza una gran abundancia de madera y precios accesibles. Además, la madera es ligera y fácil de transportar, lo que reduce los costos logísticos. Estas ventajas económicas han posicionado a la madera como una opción mucho más asequible que otros materiales de construcción.

El estilo de vida de los estadounidenses también influye en la elección de la madera. Un ciudadano promedio se muda hasta cinco veces a lo largo de su vida, por lo que construir viviendas asequibles y rápidas permite adaptarse a esta movilidad. A esto se suma que las casas de madera suelen tener impuestos más bajos, ya que al ser más económicas de construir, tienen una valoración fiscal inferior comparada con las casas de ladrillo u hormigón.

A pesar de su vulnerabilidad, la madera tiene propiedades flexibles que pueden resistir sismos de baja intensidad o tornados ligeros. En regiones propensas a huracanes o tornados más severos, muchas casas incluyen sótanos de ladrillo que actúan como refugios. Otra ventaja es que si una casa de madera sufre daños, repararla suele ser más rápido y barato en comparación con materiales más rígidos.

Aunque la madera tiene muchas ventajas como es lógico tiene sus problemas. Es más susceptible al deterioro, incendios y otros fenómenos climáticos extremos. Sin embargo, su bajo costo, rapidez de construcción y flexibilidad la mantienen como una opción predominante en el mercado inmobiliario estadounidense.