Hay secretos a voces pero que por mucho que se griten la gente no acaba de escucharlos y en el mundo de las hipotecas hay uno bien grande que sirve para pagar menos por la hipoteca en plena escalada del Euribor, se trata de la renegociación.

En total poco más de 1350.000  hogares han realizado modificaciones el año pasado lo que representa solamente un 2 % de los más de 5,6 millones de familias que tienen una hipoteca sobre su vivienda. Una cifra que si bien es cierto que se han incrementado en los últimos meses todavía es muy baja teniendo en cuenta los beneficios que ofrece.

Para afrontar la subida del Euríbor existe un camino que sigue siendo relativamente desconocido: renegociar las condiciones con la misma entidad (y llevar a cabo una novación del préstamo) o llevarse la hipoteca a otro banco (lo que se conoce como una subrogación), evidentemente lo primero es más sencillo y debería ser la primera opción a explorar.

¿Cómo renegociar tu hipoteca para ahorrar?

El proceso es bastante sencillo y merece la pena el esfuerzo que requiere ya que el alivio a fin de mes puede ser considerable.

Habla con el banco con el que tienes la hipoteca.

Se suele decir que una hipoteca es para casi toda la vida pero sus condiciones no, probablemente tu perfil como cliente haya mejorado desde que la firmaste y además has demostrado solvencia con lo que tu banco debería estar dispuesto a mejorar las condiciones si las que tienes ahora no son muy buenas. Puedes renegociar el diferencial o el tipo de hipoteca.

Habla con otros bancos.

Una hipoteca no es un matrimonio, es simplemente un contrato que se puede romper si una de las dos partes quiere. Los bancos se pelean por nuevos clientes aunque sean de otras entidades, especialmente a los que les queden pocos años de hipoteca. Siempre te puede hacer querer por otros bancos, ver lo que te ofrecen y hacer números.

Vuelve a hablar con tu banco.

Una vez que tengas las ofertas de otros bancos debes ir al tuyo y pedirles una contraoferta. No tiene por qué ser igual o mejor que la de los otros bancos, basta con que sea algo mejor (ya que en el caso de irte tendrías que pagar una comisión de amortización anticipada). Este sería el caso más sencillo y el que menos dolores de cabeza te daría.

Haz números tranquilamente en tu casa.

Ahora que ya tiene todas las ofertas dedica un rato a hacer números, calcula comisiones y gastos, compara y decide por la oferta que más te interesa. Una vez que la tengas, vuelve a hacer los números de nuevo.

Elige la mejor oferta.

Quédate con la que te salga más barata y menos trabajo te dé, en general lo más conveniente es quedarse con el banco en el que estás (ya que muchas veces hay productos vinculados que tendrías que llevar al nuevo banco) pero si la diferencia es desproporcionada dedícale un tiempo a cambiar de banco. A la larga merecerá la pena.