El ascenso fulgurante de la inteligencia artificial (IA) en las bolsas mundiales ha propiciado un espectacular aumento en la fortuna de Jensen Huang, cofundador de Nvidia que le ha llevado a convertirse en la 23 persona más rica del mundo con una fortuna de 64.000 millones de dólares. Este auge ha impulsado la capitalización bursátil de la compañía de semiconductores por encima del de gigantes como Amazon o Google, marcando un hito histórico. Paralelamente, este mismo impulso ha beneficiado a otro miembro de la familia Huang, su prima lejana Lisa Su, CEO de Advanced Micro Devices (AMD), rival de Nvidia. Gracias al doble incremento en el precio de sus acciones durante el último año, el patrimonio de Su ha alcanzado la cifra de 1.200 millones de dólares.

Este fenómeno no solo resalta el poder transformador de la IA en el sector tecnológico, sino también de la del bolsillo de sus dueños, la semana pasada OpenAI cerró una operación que valoraba a la compañía en 68.000 millones de dólares.

Estas brutales valoraciones evidencian la envergadura de la revolución de la inteligencia artificial, que ahora domina el panorama bursátil y está detrás de una porción significativa de la riqueza generada en este ámbito a nivel mundial.

Un informe de Al Arabiya destaca que, de las 500 personas más ricas del mundo, al menos 30 han amasado una parte de su fortuna gracias a inversiones en compañías incluidas en el Índice Global de Inteligencia Artificial de Bloomberg. Estas inversiones han incrementado su patrimonio neto en 124.000 millones de dólares solo este año, lo que representa el 96% del total de la riqueza acumulada en el Índice de Billonarios de Bloomberg en el mismo periodo.

Jensen Huang no es el único que se ha beneficiado enormemente de este boom de la IA. Figuras como Mark Zuckerberg, de Meta Platforms, y Steve Ballmer, han visto cómo sus fortunas se disparaban gracias a la optimista recepción de sus respectivas empresas hacia la inteligencia artificial. En el caso de Ballmer, su patrimonio se ha visto favorecido por la alianza entre Microsoft y OpenAI. Del mismo modo, Michael Dell ha visto aumentar su riqueza gracias a las iniciativas de inteligencia artificial emprendidas por Dell y Broadcom.

Este contexto subraya no solo el crecimiento exponencial de la IA como motor de la economía digital, sino también el papel crucial de los semiconductores en este avance. Con la innovación continua y la expansión de aplicaciones de IA en diversos sectores, la relevancia de empresas como Nvidia y AMD está destinada a crecer aún más, marcando el comienzo de una era en la que la tecnología y la inteligencia artificial se convierten en pilares fundamentales del desarrollo económico global.