Al contrario que a los hipotecados, a la banca española le ha sentado muy bien la subida del Euribor que ha provocado que sus beneficios se disparen en cerca de 10.000 millones de euros adicionales. Durante el 2023, las entidades bancarias reportaron un resultado neto superior a 24.000 millones de euros solo en nuestro país, un salto significativo en comparación con los 14.800 millones del 2021, antes de que el euríbor comenzara a subir debido a los aumentos en las tasas de interés establecidas por el Banco Central Europeo (BCE).

Esta subida del euríbor ha sido clave para el crecimiento de los beneficios bancarios, incrementando sustancialmente los ingresos por préstamos. Otros factores también han contribuido, como la baja morosidad, ayudando a reducir las provisiones para pérdidas futuras. Estos elementos han permitido a los bancos equilibrar mayores gastos operativos y el nuevo impuesto extraordinario impuesto por el Gobierno, que ha supuesto un coste inicial de 1.263 millones de euros para los principales grupos.

En 2023, el beneficio bancario en España aumentó cerca de un 20%, aunque fue menor al 36% de incremento registrado en 2022, año en el que se capturaron la mayoría de las ganancias adicionales por el euríbor. Sin embargo, en ese periodo no se enfrentaron al mencionado impuesto, que ahora ha sido extendido por el Gobierno a pesar de las disputas legales y la disconformidad del sector.

Hasta noviembre, los bancos acumulaban un resultado de 21.312 millones de euros, sin contar con los negocios en el extranjero de entidades como Santander, BBVA, Caixabank y Sabadell. Incluyendo estas operaciones internacionales, las ganancias rondarían los 30.000 millones de euros.

La banca española se ha beneficiado especialmente de la subida de los tipos de interés y el euríbor, al tener una mayor proporción de préstamos a tasas variables en comparación con sus competidores europeos. Más de la mitad de los créditos en España están vinculados al euríbor, incluyendo casi un 70% de las hipotecas.