La elección del tipo de hipoteca cada vez es más complicada, hemos pasado de tener dos tipos (fija y variable) a cada vez productos más imaginativos como la mixta o la dual a las que además añadimos las bonificaciones y vinculaciones. Un lío.

Durante muchos años España fue una tierra de hipotecas variables aunque hace tres años los bancos se pusieron las pilas con las fijas que rápidamente coparon el mercado hasta que se inició la actual tendencia alcista del Euribor que les está relegando a un segundo plano.

Recientemente Luis de Guindos, vicepresidente del Banco Central Europeo, ha sido preguntado en un foro empresario por muchas cuestiones que competen a su puesto en el BCE, pero también por otras que también se hacen muchos ciudadanos. «¿Usted pediría una hipoteca ahora?», le ha preguntado David Taberna, director de El Diario Vasco.

A lo que Luis de Guindos respondió rápidamente: «sí, pediría una hipoteca», para después ampliar su respuesta y aclarar varias cuestiones, aunque ha dicho que «es una pregunta trampa» cuestionado si se acogería a una de tipo fijo o variable. «Los tipos que hemos tenido los últimos diez-doce años, hasta el inicio de la subida de tipos, son tipos que no se van a repetir», ha argumentado que «no era normal que hubiera tipos de interés negativos».

«A futuro esperamos una desaceleración de la inflación y que eso tenga impacto en las hipotecas», y en su elección personal se ha inclinado por las hipotecas de tipo fijo. «No te va a dar sustos. En las variables puedes tener susto o no. Yo, que en estas cosas soy bastante conservador, prefiero las fijas».