Estamos en la semana decisiva para el BCE y al contrario que en anteriores reuniones, en las que se asumía que iban a subir tipos, las dudas están instaladas en los mercados que no tienen nada claro la decisión que tomará la institución dirigida por Christine Lagarde.

Los analistas de Morgan Stanley apuntan a que se prevé una pausa en la subida de los tipos de interés, lo que sería una alivio para los hipotecados ya que podría poner fin a la escalada del Euribor.

Según indican los expertos del banco estadounidense, el ciclo de aumentos por parte del BCE está aproximándose a su fin. El consejo de gobierno del BCE ha expresado que su decisión estará fuertemente ligada a los datos actuales, los cuales indican una posible desaceleración de la inflación de servicios en los próximos meses. Esta tendencia es apoyada por los primeros signos de debilitamiento de los mercados laborales en la zona euro.

Tras evaluar las cifras de inflación de agosto y los PMI de ese mismo mes, los analistas de Morgan Stanley han revisado su predicción para el tipo terminal del 4% al 3,75%, lo que señalaría una interrupción de la subida de tipos en septiembre. Las bajas sorpresas en la inflación y los PMI débiles apoyan esta nueva previsión.

En este sentido, la próxima reunión se plantea con gran expectación y se destacan tres grupos con posturas distintas dentro del Consejo de Gobierno del BCE: quienes desean al menos un incremento más de los tipos, los que abogan por una pausa y un sector aún indeciso. Morgan Stanley apunta a que existen tres factores críticos que podrían inclinar la balanza hacia una pausa en la subida de tipos.

Primero, las nuevas proyecciones del BCE probablemente mostrarán una revisión a la baja de la inflación hasta 2025. Segundo, las perspectivas de crecimiento están experimentando una marcada deterioración, una situación influida por la política monetaria estricta que ha comenzado a impactar en la economía real. Y tercero, se cree que el pico de la inflación de servicios se alcanzó en julio, lo que brinda confianza en una disminución significativa de la inflación de aquí en adelante.

De estos elementos, se destaca la notable influencia del crecimiento y la transmisión de la política monetaria en la economía real, siendo un tema central en la próxima reunión. Además, señalan que esperar permitiría al BCE disponer de más datos para octubre, incluyendo dos series adicionales de PMI y una encuesta sobre préstamos bancarios.

Un desafío importante será comunicar efectivamente la decisión que se tome. Para Morgan Stanley, se deberá mantener al mercado en anticipación de posibles nuevas subidas y evitar la previsión de futuras reducciones de tipos. En este contexto, se destaca el discurso reciente de la presidenta Lagarde sobre la importancia de una comunicación eficaz para mantener ancladas las expectativas de inflación.

En conclusión, la firma estadounidense antepone que el BCE hará hincapié en mantener los tipos “más altos durante más tiempo” en respuesta a una tasa de inflación que, aunque en descenso, permanece en niveles elevados. El objetivo es pausar, pero sin descartar futuros ajustes, en un intento equilibrado de gestión de las expectativas del mercado y estabilidad económica.