Hace 43 años sacaron unos juguetes en Japón llamados Microman y Diaclone que lograron un gran éxito al hacer coches se podían convertir en robots. Cuatro años después, en 1984, la multinacional americana  Hasbro adquiere los derechos y decide crear un commic y una serie de televisón ubicada dentro del universo Marvel que finalmente da el salto en 2007 a la gran pantalla de la mano de Spielberg como productor. La cinta fue la película más taquillera de aquél año con lo que no tardaron en llegar las secuelas, igual de rentables. En total han sacado 7 películas de su universo, siendo la más reciente «El despertar de las bestias» estrenada hace un mes.

Independientemente de si te gustan o no los robots que se convierten en otras cosas, podemos sacar varias interesantes conclusiones de esta películas.

Puedes escribir sobre lo que no sabes

Y este es el caso, no he visto la última de Transformers y aquí estoy escribiendo un artículo sobre ella. Es algo demasiado común y dañino en la prensa e Internet. En el caso del cine el daño puede ser menor ya que como mucho pierdes el precio de la entrada, las palomitas y para esta peli, 127 minutos de tu vida. Pero en economía los daños son mucho, mayores, especialmente por la cantidad de influencers que se dedican a recomendar acciones o criptomonedas.

La honradez vende

Las pelis de Transformers son honradas. Van de máquinas que se transforman en cosas y dan leches. Ni más ni menos. Si no te gusta, no irás a verla y si te gusta harás cola para  ir al estreno. Han encontrado su nicho y lo mima, nadie hablará mal de ella por no dar lo que prometía o por prestar al error, sabes que va de unos robots enormes que se convierten en otras cosas. Eso hoy en día es complicado de obtener, se tiende a querer ampliar demasiado el mercado ofreciendo promesas que no se cumplen y claro, luego vienen las quejas….

No muerdas la mano que te da de comer

Megan Fox, la protagonista femenina de la primera y segunda parte, dijo que  el director Michael Bay era como Hitler, afirmando que era imposible dialogar con él. Steven Spielberg, productor de la saga y muy concienciado con el tema del holocausto judío en la Segunda Guerra Mundial hizo una llamada y a las pocas horas Michael Bay ya estaba buscando sustituta para Megan Fox. Este tema es muy espinoso, pero si sabes que tu negocio está manejado por un certo colectivo, lo mejor es que no te metas con él.

El dinero lo manejan las máquinas.

Los protagonistas de la peli son máquinas. Robots muy currados hechos por ordenador y el director Michael Bay es un genio trabajando con ordenadores.

En su libro «Average is over «, el economista Tyler Cowen escribe que en el futuro tendrán que responder a dos preguntas ¿Eres bueno en el trabajo con máquinas inteligentes o no? ¿Son tus habilidades un complemento a las habilidades de un ordenador? «

El caso de Michael Bay es un perfecto ejemplo de como complementar la creatividad humana con la potencia de una máquina. Esto ocurre también en el sector financiero. Los hedge funds más rentables se basan en el tranding de alta frecuencia en donde las máquinas toman las decisiones de vender y comprar. 

Si te llevas bien con las máquinas, tu futuro laboral está asegurado. Si no, estás jodido.

Hay que pensar en China

Igual no te gusta Transformers y no entiendes que se gasten tanto dinero en una producción como esta pero tu opinión no importa, ni probablemente la de ningún españolito, esta película está hecha para triunfar en todo el mundo, especialmente en china. Cada vez vemos más a chinos buenos y que los Aliens en vez de ir a Nueva York, como solían hacerlo, se pasen de vez en cuando por Pekín.