El mercado hipotecario en España comienza a ser alarmante, liderando las caídas en Europa, según revela la Encuesta de Préstamos Bancarios publicado en Fráncfort.

La encuesta revela que el 90% de los bancos españoles han experimentado una disminución en la demanda de préstamos hipotecarios durante el primer trimestre de 2023 en comparación con el último trimestre de 2022, lo que representa una cifra superior al promedio del 72% en la Eurozona. España también supera a Francia (80%) y Alemania (75%), mientras que en Italia la diferencia entre bancos que ven un deterioro en la demanda y aquellos que perciben resistencia es del 45%. El informe señala que «la subida de los tipos de interés tuvo el mayor impacto negativo en los cuatro países». Y, de todos ellos, España fue el más afectado, según el 90% de la banca española.

El declive en España ha sido rápido debido al aumento en las tasas de interés del BCE y otros factores internos. Durante el último trimestre de 2022, la proporción de bancos con perspectivas negativas superó en solo un 20% a los optimistas, en comparación con el 74% del promedio en la Eurozona. Sin embargo, al comienzo de 2023, la caída en España ha sido mucho más pronunciada, superando a otros países que ya mostraban pesimismo en 2022.

El colapso en la demanda de hipotecas en Europa y especialmente en España no tiene precedentes. La Encuesta de Préstamos Bancarios en España solía mostrar una situación muy diferente, con solo un 8% más de bancos que veían una caída en la demanda. También en la Eurozona, lo común era que la mayoría de los bancos experimentaran un crecimiento en la demanda de préstamos hipotecarios.

El Banco de España explica que las instituciones financieras ya habían anticipado hace tres meses una disminución en las solicitudes de préstamos hipotecarios, aunque las previsiones eran menos pesimistas de lo que ahora reflejan los resultados del primer trimestre del año.

Christine Lagarde, presidenta del BCE, señaló el resultado de esta encuesta como ejemplo de que el endurecimiento de las tasas de interés, necesario para controlar la inflación, está impactando «con fuerza» en la economía. «El crecimiento de los préstamos se ha debilitado debido al aumento de las tasas de interés, el endurecimiento de las condiciones crediticias y la disminución de la demanda. Nuestra última encuesta indica un endurecimiento general de las condiciones crediticias, mayor de lo que los bancos habían previsto en la encuesta anterior, lo que sugiere que los préstamos pueden debilitarse aún más».

España destaca en todos los aspectos del declive crediticio, con el mayor porcentaje de bancos (42%) que constatan una disminución en la demanda de financiación de empresas, en comparación con un promedio europeo del 38%. También se observa en el crédito al consumo, donde un 42% más de bancos españoles detectan pérdida de demanda, frente a un 19% en Europa. Sin embargo, en este ámbito específico los bancos alemanes son más pesimistas, alcanzando el 46%. En Francia, hay una división total de opiniones en este tipo de actividad crediticia, mientras que en Italia, aquellos que detectan un aumento superan en un 8% a los que no.