La elección entre una hipoteca fija o variable depende de varios factores, como el perfil de riesgo del cliente, su capacidad financiera, las expectativas sobre la evolución de los tipos de interés y la duración de la hipoteca. Aunque la hipoteca variable puede ofrecer un ahorro inicial, también conlleva incertidumbre y riesgo, ya que los tipos de interés pueden fluctuar y aumentar el coste de la hipoteca a largo plazo.

En este contexto, es importante tener en cuenta que los tipos de interés han estado en mínimos históricos durante varios años, lo que ha permitido a los hipotecados variables disfrutar de cuotas más bajas. Sin embargo, como ha adelantado Christine Lagarde esta misma semana, tendremos tipos altos durante los próximos años, lo que aumentará significativamente el coste de las hipotecas variables. .

Por otro lado, la hipoteca fija ofrece una mayor estabilidad financiera, ya que el cliente sabe exactamente cuánto pagará cada mes durante toda la duración de la hipoteca. Aunque la hipoteca fija puede ser más costosa que la variable a corto plazo, también puede proteger al cliente de las fluctuaciones del mercado y proporcionar una mayor seguridad financiera a largo plazo.

No obstante, si hacemos números a largo plazo, es mejor la hipoteca a tipo variable ya que históricamente, a largo plazo es más favorable para el cliente a tipo variable o incluso mixto. En 2007, el euríbor estaba en el 5 y pico, luego bajó y ha estado en negativo muchos años en los que los clientes con hipotecas variables se han estado beneficiando. Si la tuvieran a tipo fijo, habrían pagado mucho más. Por otro lado la oferta hipotecaria a tipo variable en este momento es muy atractiva ya que los diferenciales rozan el 0,5%, algo que dentro de unos años será impensable

Como hemos comentado por aquí hace poco, los que hayan contratado una hipoteca variable hace unos años han hecho uno de los negocios de su vida ya que para una hipoteca media de 150.000 euros, firmada en febrero de 2003 a 20 años, a un tipo fijo del 5%, los intereses totales a pagar han ascendido a 87.584,07 euros. De esta manera, el cliente habrá tenido que devolver entre 2003 y 2023 un total de 237.584,07 euros. Por otro lado,  el ahorro que habrá disfrutado el hipotecado medio a tipo variable en estas dos décadas asciende a 38.007,53 euros con respecto a ese mismo hipotecado medio pero a tipo fijo.

Al igual que el Euribor en negativo era una anomalía histórica, el tenerlo por encima del 3% también lo es y lo más normal es verlo en el entorno del 2% que es por donde terminará moviéndose a lo largo de los años.