Tras el fallido plan de rescate a los hipotecados en apuros uno de los temas candentes de la economía nacional es la propuesta para topar las hipotecas ante la subida del Euribor, medida que se ha acogido con bastante escepticismo por parte de la ministra de economía Nadia Calviño que llegó a afirmar que «no es una medida que se pueda poner en marcha de forma estructural» a lo que añadió que «Estamos haciendo medidas que alivien la situación de las familias pero no podemos cambiar el funcionamiento de un mercado como el hipotecario. ¿Y las personas que suscribieron una hipoteca de tipo fijo? No podemos solo proteger a una parte de los ciudadanos»

Hoy mismo, en una entrevista a «Onda Cero» el exministro español de Economía y actual vicepresidente del BCE ha señalado la complejidad de introducir un tope a las hipotecas ante la subida de los tipos de interés, advirtiendo de que puede tener efectos negativos colaterales.

«Es complicado (topar)», ha subrayado Guindos, para quien «en Economía el camino al infierno esta lleno de buenas intenciones» y mensajes aparentemente adecuados pueden tener consecuencias y hacer que las entidades dejen de conceder hipotecas a determinados grupos.

Por otra parte, ha recordado que el informe del BCE sobre el impuesto temporal a la banca aprobado en España «no es el informe de Luis de Guindos», apuntando que el vicepresidente del BCE «no es tan poderoso» como para modificar los informes del banco central.

Sin duda se trata de una propuesta que no tiene visos de llegar a buen fin y probablemente se trate de una medida más orientada a fines electorales que a fines reales debido a la complejidad de su implantación.