Hay que reconocer que la subida tan abrupta del Euribor no se la esperaba nadie, incluso hace un año se estimaba que seguiría en negativo hasta prácticamente finales de década. Lejos de cumplirse estas previsiones nos hemos enfrentado a la subida más rápida de la historia, pasando del -0.5% al 3.5% en prácticamente un año y por muy cauto que sea uno, eso no hay bolsillo que lo aguante… ¿o sí?

Ayer conocimos un dato que resulta sorprendente y es que hasta el momento Bankinter solo ha recibido 2 solicitudes para acogerse al código de buenas conductas bancarias, ese «rescate hipotecario» del que tanto se habló y que finalmente no ha usado casi nadie.

CaixaBank ha presentado hoy mismo sus resultados y como los del resto de los bancos españoles han sido excelentes, de entre todos los datos presentados hay uno que me ha llamado la atención, se trata del ratio de morosidad que baja hasta el 2,7%, «mínimo histórico» y casi 1 punto por debajo de diciembre de 2021 (3,6%), con reducción de la ratio en todos los segmentos de crédito; la ratio de cobertura alcanza el 74%, 11 puntos más que un año antes; la ratio de solvencia CET1 es del 12,8%, y los activos líquidos totales se sitúan en 139.010 millones.

En resumen, la subida del Euribor nos ha pillado a todos por sorpresa pero hasta el momento los hipotecados a tipo variable están soportándola (con mucho esfuerzo) y pagando rigurosamente las cuotas, además todo esto ocurre en un entorno inflacionista en el que los precios crecen bastante más que los salarios.

Desgraciadamente todavía nos quedan muchos meses en los que el Euribor seguirá en los valores actuales e incluso más altos (podrían llegar al 4%) con lo que las siguientes revisiones seguirán al alza y será entonces cuando puede que comiencen los problemas serios, los impagos de las cuotas y quien sabe si los desahucios.