Un lector típico del blog del Euribor

Que emoción y que nervios por partida doble, por un lado tenemos lo del concursazo de ayer en el que sorteábamos hasta 400.000€ en premios para quien acertase (o se acercase) el Euribor de hoy y por otro lado terminamos el mes con lo que tenemos ya la media definitiva de agosto con la que se revisarán las hipotecas variables el próximo mes.

Y con esto damos por finalizado el verano que, desde el punto de vista del Euribor, ha sido nefasto, y es que aunque el verano de esta año dura desde el 21 de junio hasta el 23 de septiembre (sí, yo también pensaba que era hasta el 21 pero Google me dice que es hasta el 23) para la mayoría dura desde el 1 de junio hasta el 31 de agosto y el 1 de junio el Euribor estaba en el 0.417% y hoy está… bueno, eso lo vemos después de la publicidad.

Gracias becario, sí que ha sido malo el verano, ahora dame el valor del Euribor

Pues ya está, se terminó agosto y ya tenemos los valores definitivos del Euribor, vayamos por partes. Respecto al Euribor de hoy, el indicador más utilizado en las hipotecas de España sigue comportándose sin piedad  y sube otras 20 milésimas hasta el 1.778%.

En cuanto a los acertantes del concurso os lo comunicaré por email la semana que viene para repartirnos los premios de la lotería de navidad.

Respecto a la media mensual de agosto, ya tenemos el valor definitivo y Agosto cierra en el +1.249% y encarecerá considerablemente las hipotecas.

A efectos prácticos, con la media de hoy, esto supone que para una hipoteca variable de 180.000€ a 25 años con un diferencial del 1% y revisión anual pasará de pagar una cuota de 639€ a pagar 785€, esto son 146€ mas cada mes lo que equivale a 1.757€ más al año.

Paradójicamente, el encarecimiento de las hipotecas variables lo provocan las medidas adoptadas para contener la subida del precio de la vida en Europa. La inflación en la zona euro lleva meses disparada y alcanzó en julio su cifra récord: un aumento interanual del 8,9%. Para revertir esa tendencia, el Banco Central Europeo (BCE) se ha visto obligado a aumentar sus tipos de interés, con lo que pretende enfriar la economía y provocar una bajada de precios.