La subida del Euribor va a ser un drama para muchas familias pero realmente su impacto va a ser mucho menor que el que vivimos en los máximos de 2008. Para empezar por entonces el indicador más utilizado en las hipotecas de España alcanzó el 5.4% y ahora lo tenemos poco más del 0%. Puede que suba al 1% el año que viene o incluso al 2% pero aún así seguirá históricamente bajo.

Por otro lado, y quizás el más importante, actualmente se firman más hipotecas a tipo fijo que a tipo variable, en concreto durante el mes de febrero el 73.8% de las hipotecas firmadas fueron a tipo fijo con lo que solamente al 26.2% de los nuevos hipotecados les afectará la subida de los tipos de interés.

Los que realmente se beneficiarán son los que actualmente tengan su ahorros en depósitos o cuentas corrientes que en algunos casos incluso los bancos les cobraban interés por guardar su dinero. En estos momentos los hogares españoles tienen casi 1 billón de euros en este tipo de productosque no están ofreciendo ningún tipo de rendimiento en un entorno en el que la inflación se está comiendo literalmente los ahorros.

La anunciada subida de tipos del BCE ayudará ligeramente a que los ahorradores pierdan menos poder adquisitivo y vean por fin sus ahorros remunerados, muy lejos de la subida de precios pero poco a poco se irá recortando esa distancia. Las entidades financieras ya han confirmado que volverán a remunerar los depósitos aunque también tirarán al alza el coste de los créditos. Un escenario que pese a que no guste a muchos es más normal que el de los tipos de interés negativos.

No sería de extrañar que la guerra hipotecaria que hemos vivido estos años se traslade ahora en una guerra para captar ahorradores, todo depende de las medidas que tome el BCE.