Cuando todavía estamos digiriendo el Euribor en positivo y que, tal y como adelantó Luis de Guindos, en Julio el BCE subirá tipos, hoy el último informe de previsiones sobre economía del Deutsche Bank viene para amargarnos aún más el día.

Según el banco alemán el BCE empezará a moverse en septiembre con gran velocidad para intentar taponar una inflación que está descontrolada y que amenaza con desanclar las expectativas de precios a largo plazo, a fin de cuentas esa es la función del BCE, controlar los precios.

«Esperamos que el BCE suba los tipos de interés entre 250 y 300 puntos básicos entre septiembre de este año y diciembre de 2023, dejando la tasa de depósito entre el 2 y el 2,5%«.

«Si los bancos centrales no actúan pronto y de manera más agresiva de lo previsto, es probable que las expectativas de inflación aumenten significativamente, lo que en última instancia conducirá a un endurecimiento aún más agresivo y una recesión más profunda con un mayor aumento del desempleo», asegura David Flokerts-Landau, economista jefe de Deutsche Bank.

Según el DB entre septiembre y diciembre habrá dos subidas de tipos de 25 puntos básicos y en 2023 subirían entre 200 y 250 puntos básicos más. Una barbaridad.

De esta manera llegaríamos a unos tipos no vistos desde finales del 2008 y que elevarían al Euribor claramente por encima del 2% algo que dispararía la cuota de la mayoría de las hipotecas de nuestro país.

Lo cierto es que el BCE se está mostrando demasiado cauto y temeroso a la hora de tomar medidas para combatir la inflación que actualmente está en el 7.4% en la zona euro, muy lejos del objetivo del 2%. Algunos analistas temen que el BCE cometa los mismos errores de 2018 por el retraso en la subida de tipos.