Muchos consumidores guardan todo su dinero en una misma cuenta corriente. Es la cuenta en la que cobran su nómina, en la que acumulan el dinero que les sobra cada mes y la que usan para pagar los recibos o sacar efectivo de un cajero. ¿Es una mala idea? 

Lo cierto es que tener una única cuenta corriente tiene sus peligros. Para empezar, si la entidad decide bloquearla, no podremos seguir atendiendo nuestras obligaciones financieras. Y los motivos para que eso ocurra no son tan extraños: el simple hecho de tener el DNI caducado puede provocar que una cuenta acabe temporalmente suspendida, señalan fuentes del comparador de productos financieros HelpMyCash.com. Asimismo, si la banca online de la entidad falla, tampoco tendremos otra alternativa. 

Pero hay otro motivo que puede hacer que nos replanteemos si deberíamos tener una segunda cuenta: mantener nuestro dinero del día a día y los ahorros en la misma cuenta puede ser contraproducente. 

¿Por qué es recomendable abrir una cuenta de ahorro?

Los expertos de HelpMyCash recomiendan abrir una cuenta de ahorro sin nómina ni comisiones para separar el dinero que se quiera guardar del resto. Esta medida nos permitirá saber más fácilmente cuánto tenemos ahorrado y si hemos alcanzado nuestros objetivos y, a su vez, no correremos el riesgo de gastarlo sin querer. 

Evitaremos que nuestro capital disminuya, ya que al tener los ahorros separados, no los gastaremos sin darnos cuenta. El hecho de tener los ahorros en una cuenta separada es una barrera psicológica que nos ayudará a no recurrir a ellos a menos que sea necesario. 

Lo ideal, señalan desde HelpMyCash, es programar una transferencia automática a principios de mes, justo después de cobrar la nómina, hacia la cuenta de ahorro. Así, convertiremos el ahorro en un hábito y seremos constantes.

Por otra parte, separar nuestro dinero tiene otra ventaja. Las cuentas corriente para el día a día no suelen tener rentabilidad, por lo que nuestros ahorros no crecen y, con una inflación disparada, perdemos poder adquisitivo. Sin embargo, las cuentas de ahorro suelen pagar intereses. Actualmente, se puede ganar hasta un 1% TAE con estos productos. No es una cifra que permita batir la inflación, pero sí mitigar sus efectos.

En cualquier caso, si abrimos una segunda cuenta, es importante leer atentamente la letra pequeña para comprobar que no tiene comisiones de mantenimiento ni requisitos de vinculación. Sería negativo que la apertura de una cuenta de ahorro nos acabase costando dinero.

Abrir una hucha virtual

Otra posibilidad, para aquellos consumidores que no quieran manejar varias cuentas es comprobar si su banco les ofrece la posibilidad de crear metas de ahorro. Algunas entidades, especialmente los bancos fintech, permiten abrir huchas digitales en las que separar una parte del dinero de la cuenta principal, de manera que se pueda llevar un mejor control de las finanzas personales, explican desde HelpMyCash. 

Estas subcuentas, generalmente, son personalizables y gratuitas, por lo que se pueden abrir varias y asignar una meta de ahorro a cada una. Por ejemplo, abrir una para ahorrar para la compra de un coche, otra para un viaje, etc. Eso sí, no suelen tener rentabilidad. Además, algunos bancos permiten fijar reglas de ahorro automáticas para traspasar dinero a las huchas virtuales sin esfuerzo.