Es una amenaza que teníamos todos los conductores dese hace años pero que pensábamos que nunca se iba a cumplir, a fin de cuentas cuando compras un coche pagas un impuesto de matriculación, todos los años uno de circulación y cada vez que repostas varios impuestos especiales. Parecía que con esos pagos ya estábamos financiando de sobra las carreteras pero parece que no es suficiente y el Gobierno ha presentado a Bruselas su plan para convertir todas las vías rápidas del país en vías de peaje.

La intención del Gobierno es que todos los conductores de tránsito paguen por el uso de las vías de alta capacidad, independientemente de si son conductores nacionales o conductores extranjeros, pagando una pequeña cantidad por cada kilómetro recorrido.

Con esta medida, el gobierno de España se compromete con Bruselas a buscar un modelo de financiación para estas infraestructuras.

Este plan de pago por uso es también una condición indispensable para que España pueda acceder a los fondos europeos que Bruselas tiene preparados para nosotros, un total de 70.000 millones de euros que darán oxígeno a las maltrechas arcas públicas en un momento en el que los ingresos están claramente mermados, mientras los gastos no dejan de crecer a consecuencia de la pandemia.