Francia quiere una navidad sin Amazon, al menos gran parte de su clase política y personajes del mundo de la cultura (entre ellos la alcaldesa de París). Para ello han firmado una petición  comprometiéndose a no comprar en Amazon los regalos de Navidad.

«Querido Papá Noel, este año nos comprometemos a un #NoëlSansAmazon (#NoelSinAmazon)», escriben los firmantes.

Esta campaña pretende concienciar sobre las consecuencias negativas tanto sociales, como fiscales y medioambientales del desarrollo de Amazon, el gigante estadounidense del comercio en internet.

A cambio, animan a efectuar las compras navideñas en los comercios locales o recurrir a la economía circular.

«No es solamente un llamado a no comprar en Amazon, es también una petición positiva en beneficio de los comerciantes locales y de un e-comercio más sostenible», declaró el diputado de sensibilidad ecologista Matthieu Orphelin.

Además piden la prohibición de la instalación de nuevos almacenes de Amazon y leyes que «pongan fin a la competencia desleal y a la injusticia fiscal entre los mastodontes digitales y los comercios físicos y locales».

Frente a los «bandoleros digitales», la petición pide leyes que «beneficien a nuestra economía y no a la fortuna delirante de Jeff Bezos», el creador de Amazon.

«Nos hemos convertido, a nuestro pesar, en un megáfono para algunas organizaciones que quieren garantizarse un mejor tratamiento mediático de causas que representan»,

Por su parte, Amazon en Francia ha respondido a las críticas diciendo que en los últimos diez años creó 9.300 empleos directos.