Vaya movida ayer. Como ya os he comentado alguna vez además de escribir aquí cuido de los 8 hijos de mi jefe durante el confinamiento, limpio su yate, doy cuerda a sus relojes, riego y podo las plantas y en general hago los trabajos que le dan más pereza y entre estos está también el de ir a manifestaciones, así que ayer me mandó ir a la calle Núñez de Balboa (Madrid) a participar en una cacerolada para no se muy bien qué. Yo le dije que era un poco peligroso y que los becarios no somos peones de ajedrez a lo que el me dijo que tenía razón que más bien somos como los liquidadores de Chernobyl. Así que me tocó ir y claro, en mi casa de estudiante solo tengo una freidora y un microondas así que tuve que bajarme la aplicación «Cacerolada 2.0» que con el altavoz bluetooth que utilizo para las fiestas queda de lo más apañado. Y allí me fui, con todo preparado y la cosa se lió y me llevé un porrazo que hoy no me puedo sentar.

El que tampoco se sienta ni para quieto es el Euribor, que está dibujando una gráfica que parece una etapa del tour de Francia por los Alpes ¿tocará hoy subir un puerto o una plana contrarreloj?

Pues hoy toca descanso y es que el indicador más utilizado en las hipotecas de España repite valor en el -0.078%. En cuanto a la media mensual sube una milésima con respecto a la media de ayer y se queda en el -0.084% lo que supone un incremento de 49 milésimas con respecto al valor marcado hace doce meses (-0.133%) y encarecerá ligeramente las hipotecas.

En los últimos dos meses, el índice al que se vincula la mayoría de las hipotecas ha evolucionado desde el -0,362% marcado el 5 de Marzo hasta el valor actual, no obstante esta subida consideramos que es puntual y probablemente los tipos seguirán bajos durante muchos años.