Ayer salí por la noche para celebrar de Halloween y lo hice por todo lo grande. Con calabazas. Chica a la que me acercaba, chica que me daba calabazas. Ni diciéndolas que era el becario del Euribor lograba conquistarlas y eso que decían que llevaba un disfraz de zombie muy bonito (cuando realmente no iba disfrazado). Así que finalmente tuve que ahogar mis penas pensando que hoy podría dormir hasta tarde. Eso creía yo…

Pero me ha sonado el móvil temprano y era el mozo de cubierta del yate de mi jefe para decirme que hoy abrían los mercados y que más me valía que levantase el culo para ponerme a escribir algo sobre el Euribor, que su sueldo depende de mi trabajo. Y aquí estoy, resacoso, apenado y explotado. Lo que viene a ser la vida de un becario.

¿Y cómo ha celebrado el Euribor la fiesta de todos los santos? ¿Cómo comienzan las hipotecas noviembre? ¿Romperá su tendencia alcista de los últimos días? ¿Por qué ninguna chica me quiere?

El principal indicador en las hipotecas de España, San Euribor ha terminado la semana bajando ocho milésimas en su tasa diaria hasta el -0.281%, con lo que borra todas las subidas de la semana y regresa al valor del Lunes. De esta manera la media de noviembre se sitúa (no hace falta ser un genio para calcularlo) en el -0.281% con lo que baja 0.134 puntos respecto al valor de hace un año cuando cerró en el -0.147%. Esto supone una rebaja de unos cuanto euros en la cuota mensual que calcularé el lunes cuando se me pase la resaca.

En la última reunión presidida por Mario Draghi el Banco Central Europeo ha mantenido sin cambios el tipos de interés de referencia para sus operaciones de refinanciación en el 0%, mientras que la tasa de facilidad de depósito continuará en el -0,50% y la de facilidad de préstamo en el 0,25%.

Todo parece indicar que el Euribor tocó suelo el pasado 21 de agosto cuando marcó el -0.399%, la reciente bajada de tipos del BCE escondía una trampa para los hipotecados ya que se trataba de una pequeña subida encubierta en un sistema de tramos para la liquidez de la banca. No obstante seguiremos viéndolo en negativo hasta al menos el 2022.