Hay al menos 4 factores esta semana que merecen un comentario, de ellos creo que dos se exageran y dos no. Empecemos con el petróleo:

En cuanto a los mercados, sobre todo el tema italiano ha impactado en un comienzo de octubre en negativo en las bolsas eurozoneras, si bien Wall Street parece casi inmune (sólo en la sesión de ayer aparecieron ventas agresivas, sobre todo en el Nasdaq- una vez más. Yo sigo confiando en la estacionalidad favorable de este trimestre y creo que se exageran los riesgos a corto y se están despreciando riesgos ciertos a medio plazo, por lo que soy más pesimista respecto a 2019 que hacia lo que queda de 2018. Otro tema es la economía: la desaceleración existe y de momento es lenta aunque un aumento del precio del crudo sumado a un mayor coste en intereses para pagar la deuda podría acelerarla. Más si el ambiente político desanima la inversión y los mayores impuestos y la subida de la electricidad, reducen la propensión al gasto y al consumo. Por último, la continua subida de rentabilidades de la deuda norteamericana está teniendo repercusiones globales y está afectando para mal en el valor de la moneda y en la evolución económica de muchos países, especialmente los asiáticos, muy dependientes de la evolución del dólar y, sobre todo en el caso de Japón y China, con una elevada inversión en bonos emitidos por el Tesoro de los EUA. Como imagen he elegido un dato positivo: la continua bajada de la morosidad bancaria en España

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