Principios del siglo XXI, las franquicias, la soberanía individual, y los automóviles, son los reyes supremos (juntamente con el tráfico de drogas, el crimen violento y las congestiones de tráfico). Ejércitos de mercenarios compiten por contratos de defensa nacional, al mismo tiempo que guardias de seguridad privados preservan la paz en vecindarios verjados soberanos. Compañías de autopistas compiten por atraer conductores a sus carreteras, y todas las entregas postales se realizan a través de un mensajero contratado. Los remanentes del gobierno mantienen autoridad sólo en conglomerados aislados, donde llevan a cabo actividades que son, en su mayor parte, irrelevantes a la sociedad dinámica en auge alrededor de ellos.

Una gran parte del territorio cedido por el gobierno ha sido dividido en enclaves soberanos, cada uno administrado por su propia compañía de franquicia.

Así imaginaba en futuro el año 1992 el escritor de ciencia ficción Neal Stephenson en su novela Snow Crash, uno de los referentes en el ciberpunk. Dibujaba un mundo bajo una especie de anarco capitalismo que como en cualquier buena novela, da bastante mal rollo.

El Martes en Gizmodo se hacían eco de una noticia que confirmaba parte de esta visión y es que a veces el gobierno se vuelve tan inepto que las grandes corporaciones se tienen que hacer cargo de su trabajo, al menos en EEUU.

En este caso, la megafranquicia de pizzas «Domino´s Pizza» (más de 5.000 establecimientos en EEUU) ha decidido arreglar las carreteras para que sus pedidos lleguen en buen estado a sus clientes. La iniciativa se llama «Paving for pizza» (algo así como «pavimentando para la pizza») y en su web puedes nominar tu vecindario para que lo arreglen.

Domino’s está cansado de que sus pobres pizzas, las cuales solo desean servir a la humanidad, sigan sufriendo por esos destinos inciertos por caminos sin mantenimiento alguno. Incluso tienen un sitio web que muestra, en gráficos, detalles del “sufrimiento” de las cajas de pizza, la brutalidad a la que están expuestas las pizzas cuando uno de sus vehículos de entrega impacta en un bache.

No es nada agradable.

Para remediarlo, Domino’s ha estado contratando equipos de trabajo para reparar baches en varias ciudades, incluyendo Burbank, CA (hasta cinco baches), Bartonville, TX (ocho baches), unos impresionantes 40 baches arreglados en Milford, DE, y otros asombrosos 150 baches en Athens, GA.

Y no, no es completamente altruista, por supuesto. Domino’s etiqueta cada bache con su logotipo y el eslogan “OH YES WE DID”.

Pese a que en realidad no deja de ser una acción viral que ha tenido bastante repercusión en redes sociales, hay que reconocer que está bien pensada y además ayuda al país. Puestos a gastarte la pasta, hazlo en algo que ayude. Por otro lado no debemos olvidar que esta acción surge de una necesidad real para una empresa y es que las infraestructuras del estado no le permiten hacer bien su trabajo.

Todavía estamos lejos de un mundo en el que las megacorporaciones realicen el trabajo de un estado fallido pero poco a poco vemos algunos movimientos que nos podrían acercar hacia algo parecido al anarcocapitalismo, como es este caso o quizás el más relevante que es el de las criptomonedas.