Suiza se caracteriza por estar llena de suizos que hacen cosas de suizos que entre sus aficiones está la de votar algún referendum los fines de semana y además votan raro. Digamos que al revés de lo que lo harías tu. Veamos los resultados de algunos de los referendums recientes

Como veis unos resultados muy raros pero viendo lo bien que le va a su país igual debería servirnos para pensar si en algo no estamos equivocando el resto.

Este fin de semana tienen otra votación bastante interesante que además se mete de lleno con la industria del país, la banca y lo que se decide es algo muy gordo, tanto que podría poner patas arriba al sistema financiero.

El origen de esta consulta se remonta a 2011, cuando se funda la asociación Modernizing Money (MoMo) para concienciar a la gente de la aberración de que los bancos puedan crear dinero ilimitadamentes. Comenzaron en 2014 ha promocionar lo que se conoce como Iniciativa Vollgeld y en diciembre de 2015 entregaron 111.000 firmas al Gobierno suizo para solicitar la consulta.

Lo que se vota es impedir la creación de dinero por parte de los bancos privados (un banco puede utilizar nuestro depósito de 100 euros físicos para dar créditos por un valor de hasta 10 veces inyectando todo ese dinero en la economía) esto haría que el único banco capaz de crear dinero fuese el Banco Nacional Suizo que tendría el control absoluto de la oferta monetaria.

La idea es limitar la actividad de la banca comercial en el mundo de los préstamos para evitar crisis como la de la última década y burbujas de financiación. Esto evitaría que los gobiernos tuviesen que rescatar a los bancos.

Esto puede sonar bien ya que hemos visto la que pueden liar los bancos privados cuando hacen mal su trabajo, pero además de que los bancos centrales también a veces hacen mal su trabajo, las consecuencias de esta medida pueden ser contraproducentes (eso dice el Banco Nacional Suizo) ya que sin los depósitos a la vista, que forman una parte muy relevante de los balances, los bancos tendría que usar otras fuentes de financiación más caras como son unos créditos con más intereses o unas cuentas con más comisiones, tendrían que sacar céntimos de todos sus productos para equilibrar sus balances. Dicho de otra manera, lo acabarías pagando tu.

Por otro lado, el Banco Central tendría el poder absoluto (ahora controla sólo el 10% del suministro monetario) que acercaría a los suizos a una economía dirigida por su gobierno, algo que no gusta a muchos.

De momento los pronósticos dan una ligera ventaja al No, prácticamente la misma ventaja que tenía Hillary Clinton o los europeistas ingleses.