Estos días se ha hablado mucho del descubrimiento de las ondas gravitacionales y como aficionado a la astrofísica me congratulo de ello y estoy seguro que hay que honrar a todos los que han participado de ello pero siempre que se hacen este tipo de descubrimientos tan alejados, aparentemente, de lo cotidiano pienso en lo injustos que somos con inventores que nos hacen la vida más sencilla casi cada día con multitud de objetos como por ejemplo la tostadora o el papel absorbente que tan útil es en la cocina, y son condenados al anonimato o al menos al desconocimiento general de su figura. Me encantaría tener el tiempo y los ánimos de dedicarles un artículo a cada uno de ellos porque al final hace años comenté algo del inventor de las patatas chips y poco más. Sin embargo, hoy quiero rendir homenaje a Bernard Sadow. ¿Qué inventó este caballero? Pues su patente de EE.UU. No. 3.653.474 consistió en que le puso unas ruedas a un baúl y una correa para tirar de ella, es decir, nos facilitó a todos el transporte de las maletas e hizo mucho más fácil el turismo. Parecía algo muy obvio cuando llevamos miles de años transportando nuestras pertenencias de un lugar a otro y ya sabíamos de la existencia de la rueda. Pero el caso es que la patente no fue presentada hasta 1970 y no fue aceptada hasta 1972, ¡3 años después de que el hombre usara toda la tecnología de la época para poder pisar la Luna!. Y eso que ya en1936 se inventó el carro de la compra con ruedas.

¿Cómo a ningún ser humano, con la cantidad de personas listas que han existido, se le ocurrió algo tan sencillo como ponerle ruedas a las maletas? Creo es la mejor prueba de que no todo está inventado, que no hace falta ser un gran científico con grandes medios técnicos para dar soluciones prácticas a problemas reales y que lo sencillo puede ser lo ideal. También nos enseña que algo puede ser muy obvio y que no haya nadie capaz de verlo. Por suerte, no es el caso actual con la economía, los mercados financieros, la política… ya hay muchos que sí que vemos lo obvio: que los tipos de interés negativos son una medida desesperada que no se corresponde con un mundo en máximos históricos de PIB, que algo huele a podrido en el sistema financiero si varios grandes bancos pierden en unos días la tercera parte de su valor bursátil o que las ansias de poder de los políticos valen más para ellos que cualquier ideología

En concreto en España es tan bajo el nivel de nuestra clase política que un tipo muy listo, casi tanto como incoherente, como Pablo Iglesias está marcando la agenda, provocando nuevas elecciones pero haciendo ver que no las desea. Y es triste ver que se le sigue el juego sin denunciar sus maniobras, por ejemplo critica a Ciudadanos porque a veces ha pactado con el PP, “que es un partido corrupto” pero defiende pactar con el PSOE, de repente le ha exculpado no sólo de ser casta sino de haber sido cómplices –junto al PP- del robo de dinero público que han hecho los 2 que han mandado en España las últimas décadas. El otro día recordaron en la televisión que Borrell, siendo ministro, en 1991 -y después en 1994 lo repitió- ya avisaba sobre las comisiones que las constructoras pagaban a los partidos, incluido el suyo. Ambos son partidos que durante años han amparado la corrupción, los dos. Es una lástima que a la mayor parte del electorado no le importe pero como es así, son los dos más votados y por tanto con los que hay que pactar si se quieren cambiar las cosas. A efectos de corrupción, tan malo es que C´s tenga que pactar con el PP como que lo haga Podemos con el PSOE.

Y hay que tener en cuenta que la percepción sobre un político puede cambiar en días como le pasó a Rivera en la última semana de campaña en la que perdió muchos apoyos. Y aunque el análisis hoy parece sencillo (Podemos exige mucho a Sánchez para que le rechace y así provocar nuevas elecciones en las que espera superar al PSOE con los votos de IU y de los votantes socialistas frustrados por no haberse constituido un “gobierno de progreso”), esta estrategia se puede volver en su contra porque he detectado que mucha gente que votó a Podemos sin esperar que tuviera posibilidades de poder, simplemente como voto de castigo a los políticos tradicionales, han comprendido en estas semanas que Iglesias es tan mentiroso como los demás (“nunca seré vicepresidente de un gobierno de Sánchez” etc.), que enchufa a los amiguetes como los de la “vieja política”, que lo de los Círculos es una pantomima porque él es quien corta el bacalao, que los escraches son ideales hasta que no se los hacen a los suyos y que es un arrogante y un prepotente (eso sin entrar en su disparatado “programa” económico que es rebatible con una simple calculadora). Es decir, que le empiezan a ver como yo siempre le he visto: un tipo autoritario y peligroso que cambia tanto de programa porque lo único que le interesa es alcanzar el poder usando cualquier medio a su alcance. No digo que no siga habiendo 5 millones de españoles que le vean como posible presidente pero me da la impresión que la mayoría, incluidos los votantes del PSOE que a día de hoy necesitaría, preferirán no verle nunca ostentando un poder ejecutivo.

¿Cómo puede afectar a la economía y a los mercados si como parece hay nuevas elecciones en España? Para los ciudadanos será irritante el proceso de investidura que intentará Pedro Sánchez porque los que participen seguro se lo toman como una sucesión de debates pre-electorales pero a corto plazo no debería ser malo, España sigue teniendo un gobierno –aunque esté en funciones- que intentará cumplir con los PGE ya aprobados hasta bien entrado el verano que se constituya el resultante de las segundas elecciones. Hasta finales de Junio al menos debería influir en la economía más el mal comportamiento bursátil, si es explicado como una falta de confianza en el sistema financiero nacional y global, que las nuevas elecciones. Aunque esta semana las bolsas no se pueden quejar, el lunes no podían empezar mejor, con el Nikkei y el crudo volando y rebote fuerte en Europa confiando en que el BCE en la reunión del 10 de marzo inyectará más droga monetaria. Y aunque el martes hubo dudas porque el crudo se dio la vuelta, el tirón del miércoles, de nuevo al calor de una nueva subida del crudo, casi garantiza una semana en positivo. Dudo que la subida del “oro negro” arregle la situación de la banca pero es lo que se ha creído el mercado estos días y como dije el viernes pasado, tampoco era normal que cayera tanto todas las semanas. Lo curioso es que a los problemas económicos y financieros que han servido como excusa para las bajadas bursátiles de este año, se suma un nuevo factor que hasta ahora no se había tomado demasiado en serio: el alza en las probabilidades de una salida de Reino Unido de la UE.

Como imagen, la evolución de la ponderación del IPC español. La de 2011 aún sigue vigente. Que cada uno opine sobre si se corresponde con su cesta de consumo mensual y si ese es el motivo por el que nos es tan difícil de notar lo del IPC negativo:

Links.