¿La promesa de ZP de apoyar el estatut que saliera del Parlament llevó a muchos catalanes a la decepción cuando el Tribunal Constitucional echó atrás algunos artículos? Es posible. ¿La crisis ha llevado a que muchos catalanes miren con peores ojos las balanzas fiscales aceptadas durante décadas? Es posible. ¿Dolió a muchos catalanes la insensibilidad de Rajoy no haciendo nada ante una mayoría de votos que eligió unas opciones políticas en el Parlament que tenían en su programa electoral la convocatoria de una consulta? Es posible. ¿Las opciones independentistas han conseguido crear una campaña de márketing victimista con la que muchos catalanes se han visto identificados? Es posible. Todas esas posibilidades o alguna de ellas -o lo mismo ninguna- son causantes de la situación actual pero poco importa ya quién sea el culpable o el responsable. Lo cierto es que en 1977 un millón y medio de catalanes (y entonces eran muchos menos que ahora) salieron a la calle en la Diada del 11-S a pedir el estatuto de autonomía y tras conseguirlo en 1979 y hasta 2010 la convocatoria de las manifestaciones apenas superaba las 10 mil personas… ahora de nuevo el 11-S se congregan más de un millón de personas y no precisamente para pedir un estatuto. Algo pasó estos últimos años y según esta encuesta el principal motivo por el que muchos catalanes se han vuelto independentistas es claro:

Es decir, aquellos que se han pasado al bando independentista dicen que la causa es la actitud del gobierno español (o al menos esa es la percepción que tienen) pero, repito, ya da igual buscar culpables: ahora hay que encontrar soluciones. El 9N de poco servirá porque cada bando tendrá argumentos para descalificar lo que ocurra, lo preocupante es que ERC saldrá aún más reforzado y ganará las próximas autonómicas. Hay un cierto paralelismo con el auge de Podemos y es que llevo muchos meses avisando que la actitud de no hacer nada y dejar pasar el tiempo de Rajoy es un suicidio para su partido, su pasividad está relanzado los radicalismos en todos los ámbitos. ¿Será también un suicidio para España? Pronto para saberlo, Podemos lo tiene difícil para gobernar y aunque lo haga, todavía me queda la esperanza de que cambie su programa económico que es lo único -a mi juicio- peligroso de su discurso. En cuanto a que España pierda a Cataluña, también es muy complicado porque la única forma de hacer viable una separación es a las buenas y no me parece que haya voluntad política para ello. Eso sí, a mí me parece claro que el proceso ya es imparable y que Cataluña en unos años aunque nominalmente sea parte de España (por motivos económicos como asegurarse la pertenencia a la UE y la Eurozona y especialmente el auxilio financiero del BCE, es decir, para no ser como Kosovo), en la práctica acabará funcionando –con el beneplácito del gobierno español al que no le quedará más remedio- casi como un estado independiente.

Ese será el gran balance del área no económica que dejará esta legislatura de Rajoy: una Cataluña con mayoría de catalanes votando a un partido que propugna la separación con España y una España con millones de votantes dispuestos a arriesgarse con una incógnita con unos pocos meses de vida antes que continuar con los mismos, ¡y eso que los datos macro mejoran!. ¿Va a influir esto en el ánimo de los inversores hacia España? A corto plazo –salvo que alguien con cierto poder haga algo estúpido el 9N- no parece: las generales aún tardarán un año y las autonómicas catalanas aún no han sido convocadas. Según se acerquen las fechas y España pueda convertirse en sinónimo de inestabilidad política, lo más probable es que el dinero, que es muy cobarde, se asuste pero no adelantemos acontecimientos.

Los mercados han comenzado noviembre con desplomes en el precio del oro y la plata –y en general en todas las materias primas empezando por el crudo- y con las bolsas tratando de digerir las fuertes subidas de las últimas sesiones de octubre. Pero mientras Wall Street ha marcado nuevos máximos históricos y Japón de 7 años, las bolsas europeas han estado más débiles -de hecho, JP Morgan aconseja sobreponderar EEUU y Japón e infraponderar Europa-, especialmente el Ibex que no ha digerido bien los resultados de los bancos –bastante pobres en lo que respecta a los beneficios obtenidos en España- si bien la noticia negativa la ha protagonizado Indra, empresa semi-pública cuyas cuentas no están nada claras. Estamos en una época estacionalmente alcista y la victoria republicana en las elecciones de medio mandato de los EUA han gustado por lo que a corto plazo allí siguen en subida libre aunque personalmente creo que sin la liquidez extra, con un $ tan fuerte y con una posible subida de tipos de interés en 2015, la bolsa norteamericana está cara y hay que olvidarse de ella y aunque las eurozoneras puedan parecer más atractivas, no se podrán sustraer a lo que haga Wall Street. En cuanto al Ibex, si no pasa nada raro este fin de semana con el lío del 9N, creo debería volver a comportarse en línea con el resto de bolsas eurozoneras pero no hay que olvidar que está en marcha el tercer rescate a Grecia y me temo que aún hay quien en los mercados nos mete si no en el mismo saco, sí en uno parecido.

Por último, el pasado viernes comentábamos de lo sesgadas que son a veces las informaciones de los medios pero también es reseñable lo que no dicen. Por ejemplo, en junio Bulgaria intervino dos bancos –KTB y VCB- y los clientes aún no han recibido el dinero que en teoría le aseguraba el “Fondo de Garantía de Depósitos” búlgaro y de hecho, la UE ha criticado abiertamente al gobierno de allí por el retraso. Ya sé que no es algo extrapolable y que nuestros bancos son muy seguros –al menos algo más que los de Chipre, otro tema “olvidado”- pero ni siquiera comentarlo….

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