Semana de dulce resaca (se han visto máximos históricos en Wall Street y el Dax, máximos de más de 3 años en el Ibex y mínimos en los tipos de la deuda, especialmente la de los países periféricos) tras las medidas –por cierto, ninguna dirigida directamente a pymes, aunque aumentara el volumen del crédito podría no llegarles- de Draghi de la semana pasada. Más liquidez, más barata y a más largo plazo son un cóctel para los mercados financieros muy goloso ya que suena mucho a las medidas que la FED lleva tomando estos años y que han propiciado a los inversores una rentabilidad espectacular tanto en renta fija como en renta variable. Por eso estos meses había tanta alegría, precisamente porque se descontaba todo esto. Si ahora (especialmente tras los vencimientos del próximo viernes), quizás hasta que pase el verano, hay un descanso –como quizás señala la poca reacción que ha tenido el € que por lógica debería haberse depreciado mucho más-, todo parece indicar que será una mera corrección pues con tanta liquidez pocas posiciones de fondo se desharán…salvo “cisnes negros” (que suelen aparecer más en verano, por ejemplo esta semana ha vuelto a la actualidad Iraq).

Si a nivel particular es difícil encontrar un depósito a un año que ofrezca un 1% de rentabilidad, si para conseguir un 1% en deuda del estado en España hay que comprar bonos a 4 años… las inversiones de riesgo –entre las que se incluye la bolsa- son una tentación demasiado grande. Podemos imaginar a fondos de inversión, bancos, grandes fortunas particulares… buscando elevar la rentabilidad de sus carteras huyendo de la liquidez y comprando lo que sea –y sobre todo no vendiendo nada de lo que tienen en cartera- ignorando cada vez más los riesgos. Incluso los riesgos políticos están siendo obviados y se ven mínimos de rentabilidad en la deuda griega desde 2009 (antes del rescate) a pesar de que el partido más votado allí hace 2 semanas aboga por una quita de la deuda. Es la magia de los bancos centrales.

Sin embargo, en la vorágine de los diferentes anuncios que hizo el BCE hace 2 jueves algunos olvidaron que nuestro banco central también aprovechó para reducir su previsión de crecimiento para 2014 y para anunciar que el objetivo del 2% de inflación no se cumpliría ni este año ni al otro ni al siguiente. Todo esto a pesar de que en teoría el “bazooka” anunciado es inflacionista. Bueno, siempre hay tiempo para cambiar las previsiones pero parece claro que los que han tomado la decisión de tomar estas medidas no son muy optimistas respecto a la economía de la €zona, ¿por qué si no tomar decisiones tan radicales? Luego está el debate de si serán efectivas. Si finalmente lo son no se explica que no se aplicaran en 2010 cuando se rescató a Grecia o en verano de 2012 cuando parecía que Italia y España iban a ser rescatadas, parecería que hasta que la crisis no ha llevado a que una gran parte de la población francesa rechace el € la situación no era alarmante para ellos.

Ignoro si todo esto funcionará más allá de la economía especulativa, creo que la QE1 de la FED sí lo hizo porque con ella se salvó al sistema financiero norteamericano pero desde entonces son muchos los economistas que ya no ven la influencia de tanta política monetaria expansiva en la economía real y sí los riesgos. Y lo que sí veo, porque además es muy reciente, es que la crisis que empezó en 2007 fue generada por medidas similares a las que se están tomando actualmente si bien no tan radicales: tipos bajos (ahora más bajos que nunca), crédito fácil (lo que se busca por todos los medios, más crédito), medidas para aumentar la inversión indiscriminada (se ha llegado a castigar a los bancos por tener dinero inmovilizado para que lo muevan donde sea), complacencia ante el riesgo crediticio (el propio BCE hoy admite colaterales muy poco solventes y posee deuda soberana calificada como bono basura, algo que los inversores están imitando)… Y lo peor es que todo esto son medidas que se venden como excepcionales pero que van a perdurar durante muchos años (por ejemplo los LTROS de hace 3 años iban a ser puntuales y una parte se va a renovar por 4 años más).

Con todo, mi crítica no va a lo que ha decidido hacer BCE que al fin y al cabo creo hace lo que le demandan. Para mi el problema está en que se está traicionando el espíritu del €. Antes del € cuando un país tenía un problema (como España en 1993-1994) devaluaba su moneda. Cuando el € empezó a andar se dijo que toda esa manipulación monetaria iba a acabar… y resulta que jamás ha habido tanta como ahora, ¡si hasta se reconoce sin reparos que toda la cartera de deuda de BCE (más de 165 mil millones de €) está financiada con dinero artificial! ¿Cuál es entonces la ventaja del €? si íbamos a acabar actuando tan heterodoxamente, ¿para qué ceder la soberanía de nuestra política monetaria?  Bien podíamos haber hecho lo mismo mucho antes teniendo una moneda y un banco central propio. Así que todo este arsenal desplegado por Draghi, aunque tenga (eso espero) consecuencias positivas en el corto plazo, no deja de ser la prueba de que esta unión monetaria no está sirviendo a los objetivos para los que fue creada.

Como imagen os he querido traer esta tabla con la evolución de la media mensual del Libor del $ a 1 año –lo más parecido que hay al Euribor-:

¿Por qué esta tabla podría ser interesante? Porque en diciembre de 2008 la FED bajó el tipo oficial a un rango entre el 0 y el 0.25% (es decir, prácticamente lo mismo que el nuevo tipo del BCE: 0.15%) y sin embargo el tipo a un año estuvo muchísimo más alto durante mucho tiempo y hasta prácticamente 2014 no ha estado tan bajo como ha estado los últimos meses el Euribor con un tipo oficial del BCE superior. Eso significa que, por desgracia, no es raro que haya tanta diferencia entre un tipo oficial de corto plazo y un tipo interbancario a 12 meses, más en estos niveles tan insólitamente bajos.

Links.-